ROMA (EFE).— La Semana de la Moda de Milán contó ayer con una pasarela al aire libre para el desfile de Dolce&Gabbana, que apeló a la Generación Z y a las chicas “cool” en la presentación de la colección otoño-invierno.
La marca de Domenico Dolce y Stefano Gabbana quiso aportar un nuevo enfoque apelando a las más jóvenes, en un desfile con una pasarela que llegó hasta la calle de la ciudad de la moda italiana y en que modelos y espectadores acabaron bailando al ritmo de la música programada por la artista Victoria De Angelis.
El desfile tuvo un estilo propio de espectáculo, hubo hasta 1,800 invitados —entre ellos Naomi Campbell— y contó con pantallas monumentales de fondo que proyectaban también imágenes de grandes metrópolis.
Todo ello, según resaltaron medios locales, con la voluntad de presentar una colección con alma joven y roquera, dedicada a las chicas “cool” de todo el mundo e instando a buscar un estilo propio personal que no está centrado en una pieza individual, sino en la combinación de prendas de distintos ámbitos que dan forma a un estilo propio.
Creaciones variadas
Entre la ropa de las modelos destacan prendas variadas, desde minivestidos hasta pantalones deportivos bordados con cristales, chalecos de piel, vestidos de sudadera o de encaje, corsés con cordones combinados con abrigos de leopardo y tops tipo brasier con faldas cargo, en una mezcla de lo masculino y femenino, lo sensual y cotidiano, en medio de un áurea de espectáculo.
De un vistazo
Variedad de estilos
Las siluetas fueron diversas. Aunque el oversize predominó en Dolce&Gabbana, el boxy fit y las siluetas en A, rectas y en reloj de arena, fueron parte de la colección. Muchas modelos usaron cinturones anchos que cortaban los looks en dos.
Tonalidades neutras
El desfile comenzó con una paleta de colores neutra, grises, negros y blancos junto a verde militar. Mientras las modelos caminaban, el café, el azul marino, plateado, rojo, verde y borgoña hicieron su aparición.




