A la izquierda, la exposición “Líbano, renacer en Mérida”. Debajo, Jorge Elías Nechar Jacobo, presidente del Club Libanés en su discurso
A la izquierda, la exposición “Líbano, renacer en Mérida”. Debajo, Jorge Elías Nechar Jacobo, presidente del Club Libanés en su discurso
  • A la izquierda, la exposición “Líbano, renacer en Mérida”. Debajo, Jorge Elías Nechar Jacobo, presidente del Club Libanés en su discurso
  • Arriba, autoridades e invitados cortan el listo inaugural de la exposición “Líbano, renacer en Mérida”; a la derecha, colocación de una ofrenda floral al emigrante libanés

La comunidad libanesa en Mérida celebró ayer con orgullo y emotividad el “Día Mundial del Emigrante Libanés” a través de una mañana de eventos significativos que resaltaron la historia, cultura y legado de sus ancestros en Yucatán.

La jornada inició con la inauguración de la exposición “Líbano, renacer en Mérida” en el lobby del Club Libanés, una muestra fotográfica que cuenta con más de 50 imágenes históricas que retratan a grandes personajes de la historia libanesa en Yucatán.

Esta exposición permanecerá abierta para toda la comunidad yucateca hasta el próximo jueves 13.

Posteriormente, se llevó al cabo un acto protocolario en el que se recordó la valentía de los inmigrantes libaneses que llegaron a México por mar en busca de un futuro mejor. En la actualidad, la comunidad libanesa en Mérida está conformada por aproximadamente 9,000 personas, quienes han sabido combinar las tradiciones locales con las costumbres heredadas de sus antepasados. Durante los discursos, tanto Jorge Elías Nechar como Ricardo Elias Dájer Nahum coincidieron en expresar su profundo agradecimiento a la tierra yucateca por haber recibido a sus antepasados con los brazos abiertos.

Asimismo, reafirmaron el compromiso de la comunidad libanesa con la sociedad yucateca. Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la presentación de la canción “De mar en mar” por el poeta Martín Israel García Balam. Esta composición, dedicada a la comunidad libanesa en Mérida, narra la integración de los libaneses a la tierra del Mayab, destacando su contribución al desarrollo de la región, el escritor recibió un reconocimiento por parte de los directivos quienes aplaudieron y agradecieron mucho su trabajo artístico inspirado en su comunidad.

El evento concluyó con una ofrenda floral colocada por las personalidades asistentes a los pies de la estatua del emigrante libanés, situada en el frente del Club Libanés, como homenaje a aquellos que, con esfuerzo y determinación, forjaron un nuevo hogar en Yucatán.

En entrevista previa al evento, el presidente del Club Libanés, Jorge Elías Nechar Jacobo, destacó la importancia de esta conmemoración para la comunidad libanesa, recordando la valentía de sus ancestros que dejaron su país natal en busca de un futuro mejor. Resaltó lo difícil que fue para ellos abandonar su patria, sus costumbres y enfrentarse a un entorno desconocido, sin hablar el idioma ni comprender la cultura local. Sin embargo, enfatizó que fue gracias a los valores inculcados por sus antepasados, como el trabajo, la unión familiar y el amor al prójimo, que lograron abrirse camino y prosperar en tierras lejanas.

Asimismo, recordó que la gran ola migratoria libanesa se dio a finales del siglo XIX, cuando la región de Líbano estaba bajo la ocupación del Imperio Otomano. Muchos jóvenes, obligados a incorporarse al ejército otomano, decidieron emigrar en busca de nuevas oportunidades. En ese contexto, muchos de ellos llegaron a América, estableciéndose en distintas partes del continente y enviando apoyo económico a sus familiares que permanecieron en Líbano.

En el caso de México, Yucatán se convirtió en un punto clave para la comunidad libanesa debido a su potencial de desarrollo y las oportunidades que ofrecía. Muchos inmigrantes llegaron en barco, haciendo escala en Cuba antes de desembarcar en Veracruz o Yucatán. Aunque algunos planeaban continuar hacia otros destinos, al llegar a la península reconocieron su atractivo económico y cultural, lo que los llevó a establecerse aquí y formar una comunidad sólida y próspera.

Hoy en día, con más de 9,000 descendientes en la región, la comunidad libanesa sigue contribuyendo al desarrollo de Yucatán, manteniendo vivas sus tradiciones mientras se integran plenamente a la cultura local. Conmemoraciones como esta son un recordatorio del sacrificio de sus ancestros y del legado que han dejado para las futuras generaciones El corte del listón inaugural estuvo a cargo de personalidades, entre ellas el Presbítero José David González Vadillo, rector de la Iglesia Nuestra Señora del Líbano; C.P. Pedro Alberto Rukos Hadad, vicepresidente del Club Libanés; C.P. Ricardo Elias Dájer Nahum, cónsul honorario del Líbano en Mérida; C.P. Jorge Elías Nechar Jacobo, presidente del Club Libanés; Lic. Fanny Karelia Siqueff Moisés, presidenta del Comité de Damas del Club Libanés; y Srita. Valentina Siqueff Yousseff, embajadora del Club Libanés. Además, asistieron como invitados especiales el Lic. Mauro Armín Lizama Córdova, director del Instituto del Deporte de Yucatán, y el escritor y poeta Martín Israel García Balam.— DARINKA RUIZ MORIMOTO

De un vistazo

Buscaron libertad

La gran ola migratoria libanesa se dio a finales del siglo XIX, cuando la región de Líbano estaba bajo la ocupación del Imperio Otomano.

Nuevo hogar

Yucatán se convirtió en un punto clave para la comunidad libanesa debido a su potencial de desarrollo y las oportunidades que ofrecía.

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