Hoy más que nunca, adquirir conocimiento con herramientas es indispensable.

La semana pasada conversé con un arquitecto y coincidimos en algo brillante: compartir ideas o proyectos con inteligencia artificial es útil y estratégico. Preguntarle a la IA qué funciona mejor, qué recomienda o incluso qué opina, puede ser tan revelador como consultar a un experto con IQ elevado.

Esto nos da conocimiento. Pero, ¿qué es lo que realmente necesitamos hoy? Adquirir habilidades.

Adquirir habilidades nos hace más competentes y productivos. Si además esas habilidades nos permiten adquirir más conocimiento, podemos “multiplicarnos”. Ese es el nivel en el que jugamos hoy. No verlo o no aceptarlo, es dejar dinero en la mesa, o peor aún, quedar obsoletos.

Estamos viviendo una de las etapas más productivas de la historia, por eso hay que ser conscientes del tiempo y dinero que invertimos en adquirir nuevas habilidades. En vez de pensar en comprar un coche, piensa: ¿qué habilidad puedo adquirir que me dé más tiempo o dinero para tener acceso a eso que deseo, sin comprometer mi libertad o energía?

Ya no podemos seguir viendo o pensando de forma lineal, tenemos que fomentar una mentalidad exponencial, un efecto multiplicador. Cada habilidad que adquieres no sólo te da una ventaja directa, potencia las demás.

Una de las habilidades más valiosas que puedes desarrollar es la de vender. No te estoy reclutando (todavía), quiero venderte la idea.

El pasado viernes comí con Israel Amescua (síguelo en sus redes @israel.amescua, vale la pena) y en medio de una conversación sobre ventas, dijo algo que se me quedó grabado: “Era la parte que más trabajo me daba; decidí prepararme y adquirir esa habilidad”.

Las ventas, como cualquier otra área, están hechas de pequeñas habilidades. Cada parte del proceso es una habilidad distinta. De escuchar a hacer seguimiento, de negociar a cerrar un trato.

Por eso hoy quiero invitarte a coleccionar habilidades y verlas como piezas que ensamblas en tu vida. Mientras más habilidades sumes, más vas a poder ser, hacer… y multiplicarte.

Mi nombre es Alejandro Granja y mi intención es compartir, sanar mis emociones y motivar a otros compartiendo mi proceso. Si este tema te resuena, escríbeme en redes. Conversemos.