Seguir con subsidios —como el que tiene Pemex— es contraproducente para el gobierno federal, señala un análisis de México Evalúa
Seguir con subsidios —como el que tiene Pemex— es contraproducente para el gobierno federal, señala un análisis de México Evalúa

CIUDAD DE MÉXICO.— La escalada de ataques contra Irán podría impulsar el precio de la mezcla mexicana de petróleo hacia los 90 dólares por barril al cierre de este lunes; sin embargo, especialistas advirtieron que ese incremento no necesariamente fortalecerá las finanzas públicas de México debido a los subsidios a las gasolinas y al apoyo fiscal constante a Petróleos Mexicanos (Pemex).

El economista en jefe de la casa de bolsa Finamex, Víctor Gómez Ayala, estimó que el impacto inmediato del conflicto en Medio Oriente ya se refleja en los mercados energéticos internacionales.

“La mezcla mexicana al cierre del viernes cotizaba alrededor de 82 dólares por barril, con referencias cercanas a los 100 dólares del Brent y WTI. Lo más probable es que hoy, al cierre de la jornada, veremos una mezcla más cerca de los 90 dólares”, señaló.

Durante la presentación del análisis “Navegando las Finanzas Públicas de 2025”, elaborado por la organización México Evalúa, el especialista explicó que el aumento se vincula con la intervención militar en Irán y ataques a instalaciones de almacenamiento de crudo en ese país.

Indicó que, desde la apertura de los mercados en Asia, se observó un incremento relevante en las cotizaciones internacionales del petróleo. “Es un elemento de riesgo que no sólo impacta el mercado de commodities, sino también otros como el cambiario, los metales y los criptoactivos”, explicó.

No obstante, el alza del petróleo podría no traducirse en mayores ingresos presupuestarios para México. Liliana Alvarado, directora general del laboratorio de políticas públicas Ethos, señaló que el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán elevó los precios del crudo, aunque el efecto fiscal puede ser adverso.

Recordó que el presupuesto mexicano consideró para este año un precio de 54.90 dólares por barril, mientras que las cotizaciones internacionales han superado los 119 dólares. “Eso significa una pérdida de recursos para el gobierno mexicano porque recordemos que tenemos el subsidio a las gasolinas”, afirmó.

La especialista mencionó que en 2022 el costo de estos estímulos representó una pérdida recaudatoria equivalente a 1.14% del Producto Interno Bruto (PIB).

Por su parte, Mariana Campos, directora general de México Evalúa, recordó que la reforma que creó el Derecho Petrolero del Bienestar, con tasa de 30%, redujo la aportación fiscal directa de Pemex al gobierno federal.

“Ahora es más difícil que los altos precios del petróleo beneficien el presupuesto federal, porque el gobierno ya recibe menos por la venta de crudo”, explicó.

En ese contexto, Jorge Cano, coordinador del programa de Gasto Público de México Evalúa, indicó que en 2025 la renta petrolera neta fue de 240 mil millones de pesos, mientras que el gobierno destinó recursos superiores al apoyo financiero a la empresa productiva del Estado.

Esto derivó en una pérdida neta estimada de 156 mil millones de pesos, lo que implica que los ciudadanos, en promedio, subsidiaron a Pemex con 1,173 pesos por persona, lejos de los 16,423 pesos por habitante que la empresa aportaba al erario en 2008.

Ante este panorama, especialistas advirtieron que, si persisten los subsidios a combustibles y el respaldo fiscal a Pemex —como se hace en este sexenio—, será complejo cumplir la meta de reducción del déficit fiscal prevista para 2026.