La Feria Internacional de la Lectura Yucatán fue marco de la presentación de “Todo lo que no sabemos”, la más reciente novela de la regiomontana María de Alva.
En un panel compartido con Maricruz Castro Ricalde y Sara Poot Herrera, la autora habló de la génesis de su obra, que documenta una situación familiar vinculada con la guerrilla en Monterrey en la década de 1970.
La historia de la novela surge a partir de unas cuartillas que Gabriela Villarreal Levy, prima de la escritora, le envió. En ellas se narraba el asesinato de su padre, Gerardo Pilar Villarreal Garza, en Monterrey en 1974. A partir de este testimonio, De Alva sintió la necesidad de escribir sobre ese episodio doloroso de su familia, abordando la compleja relación entre las víctimas de la represión gubernamental y las de los guerrilleros, muchos de los cuales fueron desaparecidos y asesinados por el Estado mexicano.
“Yo quería que se vieran esos dos lados: el de una víctima, como fue mi tío, y el de los guerrilleros, que también fueron perseguidos”, explicó la autora en la presentación de anteanoche.
Reconoció que escribir sobre el tema no fue sencillo, pues la historia reciente de México sigue generando divisiones. “Es una novela en la que no hay héroes absolutos. Comprendo que para las familias de ambos bandos es difícil aceptar la otra perspectiva”, añadió.
En la charla se destacó que no fue sino en el año 2000, con la transición democrática en México, que se abrieron archivos que permitieron conocer más sobre la violencia política de la época. “Nuestro partido de Estado duró más que la Unión Soviética”, recordó De Alva, señalando que, a diferencia de países con dictaduras represoras como Argentina y Chile, en México nunca hubo juicios ni una verdadera reparación para las víctimas.
La novela, además de reconstruir hechos históricos, introduce la mirada de una mujer enferma de cáncer, lo que le otorga un carácter profundamente humano.
En este sentido, Maricruz Castro y Sara Poot coincidieron en que la obra de De Alva es no solo un ejercicio de memoria histórica, sino también un relato sobre fragilidad de la vida y complejidad de la identidad.
Maricruz Castro, agradecida por la invitación, compartió que conoce a María de Alva desde hace muchos años y ha seguido de cerca su evolución literaria con los libros “Lo que guarda el río”, “Un corazón extraviado” y “Todo lo que no sabemos”.
Indicó que en estas obras se cruza el tema de la enfermedad, lo que no le resulta extraño, pues su tesis doctoral abordó esa cuestión en la narrativa de otras escritoras latinoamericanas.
Construcción
Sobre “Todo lo que no sabemos”, Castro Ricalde resaltó su construcción innovadora a través de distintas vidas y voces, cristalizadas en una estructura narrativa que combina estilos tipográficos, pantallas y colores que hacen que la lectura sea una experiencia única. “Es un libro que habla de guerrilla y condiciones políticas en el pasado en Monterrey, pero desde la visión de la hija pequeña de un hombre asesinado, que durante su tratamiento de quimioterapia (ya de adulta) siente que habla con su padre”, explicó.
Subrayó la relevancia del enfoque femenino en la obra de María de Alva, cómo aborda temas políticos y sociales, pero sin perder de vista los secretos familiares y las dinámicas internas que marcan a sus personajes. “El libro de María aborda una temática poco explorada en la literatura mexicana. Parecería que la guerrilla y la guerra sucia solo ocurrieron en lugares ya conocidos, sin hablar de lo que pasó en México a principios de los años 70”, dijo Castro.
En su intervención, Sara Poot se refirió a la crudeza de la novela y su impacto en la memoria histórica del país. “Es una novela con una textura muy dura, muy difícil, muy dolorosa. Salda una deuda con su propia familia”.
Subrayó la valentía de la autora para tratar aspectos complejos que muchas veces son silenciados.
También aludió al contexto histórico de la novela, en particular el asesinato de Eugenio Garza Sada. “Monterrey ha negado mucho ese pasado guerrillero y este libro confronta esa memoria con un rigor documental impresionante”, señaló.
“Escribir esta novela fue una forma de reconciliación con mi historia familiar y con la historia de México”, concluyó María de Alva.— DARINKA RUIZ MORIMOTO
Presentación Detalles
Entre los asistentes a la presentación de “Todo lo que no sabemos” se contó Alberto Ruy Sánchez.
Elogio
María de Alva agradeció al escritor su presencia y elogió su trabajo.
Rescate
Sara Poot Herrera consideró importante dar voz a través de la literatura a episodios olvidados del devenir de México, pues muchas de estas historias han sido relegadas al olvido o distorsionadas con el tiempo.
Desafío a la versión oficial
“Hay cuestiones ocultas muy fuertes que habría que sacar, ya sea por medio de la novela, de una crónica, de un rescate de memoria histórica”, agregó Sara Poot, quien invitó a los lectores a explorar una obra que desafía las narrativas oficiales y abre la reflexión sobre la historia de México.
