Con la reciente entrada en vigor de la prohibición de comida chatarra en escuelas, las colaciones saludables se perfilan como la alternativa ideal para saciar el hambre a mitad de la jornada escolar.
La licenciada en Nutrición Ina Beristain Navarrete, quien es especialista en educación alimentaria y vicepresidenta de la Asociación Mexicana de Diabetes en el Sureste, A.C., sugirió refrigerios que combinan sabor, tradición y valor nutricional, elaborados con ingredientes regionales y de temporada, y acordes con los hábitos culturales.
Entre las opciones recomendadas destacan los codzitos, minimolletes, elote en vasito con limón y queso, y panuchos de huevo, entre otros platillos que, además de ser ricos, son nutritivos.
La especialista, quien también es tesorera del Colegio Mexicano de Nutriólogos, Capítulo Yucatán, y directora de Cinca (Centro Integral de Nutrición y Conducta Alimentaria), enfatizó que es importante cuidar tanto el tamaño de las porciones como la frecuencia con la que se consumen alimentos fritos, los cuales, si bien no son procesados ni ultraprocesados, deben incluirse con moderación en la dieta infantil.
Un primer paso a una vida saludable
Beristain Navarrete celebró la decisión de retirar la comida chatarra de las escuelas, ya que, dijo, las cifras de obesidad, diabetes e incluso enfermedades como hígado graso e hipertensión están en aumento, incluso en niños.
“Está bien hecho. Quizá la campaña de concienciación no alcanzó al 100% de la población, pero fue un paso necesario”, expresó a Diario de Yucatán. A su parecer, la sociedad no estaba totalmente preparada para el cambio, por lo que propuso implementar una primera etapa dirigida a las familias, padres de familia y a la comunidad en general.
La especialista también reconoció el respaldo de organismos internacionales, como Unicef, que colabora con la aplicación de estas medidas y con el desarrollo de acciones pedagógicas.
“Lo que sigue es llevar a las escuelas modelos de cómo cocinar y diseñar menús saludables. Que los niños los vean, los prueben, y que a través de la imitación empiecen a adoptarlos”, indicó en la entrevista.
Enfatizó que esta estrategia debe realizarse en conjunto entre sociedad, familias y escuelas, pues, de lo contrario, los esfuerzos serán limitados: si solo una parte quiere hacer el cambio, no va a permear.
Subrayó que los beneficios no serán visibles de inmediato, sino hasta que se evalúe su impacto en las generaciones futuras. Habrá que ver si, con el paso del tiempo, disminuyen las tasas de obesidad, diabetes, hipertensión arterial y otras enfermedades metabólicas. Si al menos se estabilizan, eso indicará que las acciones están funcionando, apuntó.
La nutrióloga también advirtió que los esfuerzos en el entorno escolar deben complementarse con cambios en casa: si el padre de familia se sienta con un refresco de dos litros y frituras y manda a su hijo a clases con un refrigerio saludable, el niño va a querer lo mismo que ve en casa. El blindaje no debe estar solamente en las escuelas, sino en toda la sociedad.
Opciones saludables de lunch escolar: ¿Qué se puede enviar a las escuelas?
La especialista compartió algunas opciones saludables:
- Codzitos: Taco enrollado típico de la región. Se fríe una salsa de tomate con orégano y sal; se hacen taquitos delgados con tortillas, se amarran y fríen hasta dorar. Se sirven bañados con salsa y queso fresco.
- Elote en vasito: Media taza de elote cocido con jugo de limón y queso fresco o cotija, se sirve frío.
- Minimolletes: Medio bolillo integral con frijoles machacados y queso fresco. Se hornea y se adorna con tomate y cebolla picados.
- Yogur con fruta y avena: Media taza de yogur natural sin azúcar, con dos cucharadas de avena y media taza de fruta picada (manzana, papaya y fresa).
- Sushi de atún: Rodajas de pepino rellenas con atún preparado con mayonesa y zanahoria rallada. Se decora con aguacate.
- Tortitas de arroz con fruta: Las tortitas de arroz se acompañan con fruta fresca, una cucharadita de miel y nueces trituradas.
- Yogur con manzana y nueces: Media taza de yogur natural, media manzana picada y una cucharada de nueces trituradas. Se puede añadir canela.
- Pan tostado con aguacate y huevo cocido: pan integral untado con aguacate y cubierto con huevo cocido en rebanadas. Sazonar al gusto.
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