Un legado para la eternidad, como una de las más importantes figuras de la literatura contemporánea, es el que consideran que deja Mario Vargas Llosa, quien, como informamos, falleció anteayer en Lima.
Escritores y otros exponentes de la cultura en Yucatán comparten sus puntos de vista sobre el autor.
Domingo Rodríguez Semerena, rector de la Universidad de las Artes de Yucatán, señala que Mario Vargas Llosa ha sido uno de los grandes de la literatura latinoamericana, comparable con Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Jorge Luis Borges y Julio Cortázar.
Considera que la muerte del literato es una pérdida irreparable, y recuerda que fue ensayista, novelista y también político, pues alguna vez buscó ocupar la presidencia de su país.
“Sus novelas son icónicas, como ‘La ciudad y los perros’, ‘Conversación en la Catedral’, ‘La tía Julia y el escribidor’, ‘El pez en el agua’, ‘La guerra del fin del mundo’, ‘La Casa Verde’”…
Recuerda que por un tiempo no fue muy querido en México debido a sus señalamientos a lo que llamó “la dictadura perfecta”: el sistema político mexicano.
“Como novelista seguirá vigente por muchísimos años, hay escritores que no se pueden ir del todo, como sucede con García Márquez, Fuentes, Rulfo…”.
Apunta que, por ejemplo, hay una película reciente en Netflix sobre “Pedro Páramo” de Juan Rulfo y una serie de “Cien años de soledad” de García Márquez, lo que da cuenta de que esos autores siguen vigentes a través de sus obras, aunque hayan muerto años atrás.
“Hay escritores del siglo XX y XXI cuyos nombres están escritos en letras de oro en la literatura hispana y son gloria de Hispanoamérica”.
Resalta que Hispanoamérica ha dado algunos premios Nobel, como Octavio Paz y Pablo Neruda, y Vargas Llosa ha sido el último latinoamericano en recibir esta distinción, en 2010, pero también fue honrado con el Príncipe de Asturias y el Cervantes, entre otros. “Era un grande de la literatura”.
“Deja un legado para la eternidad, su obra se seguirá leyendo y traduciendo, y seguirá vigente como Carlos Fuentes, Octavio Paz, Jorge Luis Borges, García Márquez, Neruda y tantos grandes que ha dado Latinoamérica”.
Por su parte, el escritor Roberto Azcorra confiesa que “llegué a Vargas Llosa a los 18 años a través de la biblioteca de mi tío, un sacerdote al que le gustaban las novelas policíacas”.
“La novela en cuestión era la primera edición de Seix Barral de ‘¿Quién mató a Palomino Molero?’, ejemplar que todavía conservo, en lo que fue la penúltima aparición del sargento Lituma, uno de los grandes personajes creados por Vargas Llosa”.
“Después llegaron ‘La ciudad y los perros’, ‘Los cachorros’, ‘La guerra del fin del mundo’, que para mí es su gran obra; ‘La fiesta del Chivo’, ‘La Casa Verde’, ‘Lituma en Los Andes’…”.
“En esta época en que disentir es un pecado capital, aceptar que Vargas Llosa es un pilar de la literatura latinoamericana es aventurado pero cierto”.
A su vez, la secretaria de la Cultura y las Artes, Patricia Martín Briceño, también lamenta el fallecimiento del destacado escritor.
“Desde la Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán lamentamos el fallecimiento del escritor Mario Vargas Llosa, figura destacada del llamado ‘boom latinoamericano’, movimiento literario que proyectó las voces y realidades de América Latina al mundo”.
Reconocido internacionalmente por obras como “La ciudad y los perros”, “La fiesta del Chivo” y “La tía Julia y el escribidor”, “su narrativa forma parte de un legado literario que marcó profundamente la literatura en lengua española durante el siglo XX”.— Iris Margarita Ceballos Alvarado
Cuestionable
Roberto Azcorra destaca que Vargas Llosa como personaje político y personalidad pública puede ser cuestionable, como cualquiera que exponga sus ideas, pero como escritor es indudable su talla. “En todo escritor hay altibajos, pero debemos reconocer qué altura alcanzó cuando estuvo arriba”.
Invita a releerlo
Patricia Martín enfatiza que su obra representa una etapa fundamental de la historia literaria del continente. “Su partida invita a la relectura crítica de su trabajo, así como a la valoración de las autoras y autores de esa época, y cuya literatura continúa siendo parte esencial de nuestro patrimonio cultural”.
