El taller “Cerquita del corazón” tuvo lugar ayer en el Gran Museo del Mundo Maya, en un espacio familiar y creativo donde los niños, con ayuda de sus padres y los organizadores de esta actividad, aprendieron del escarabajo más emblemático de la región: el makech (Zopherus chilensis).

El objetivo fue educar a través de la imaginación y el trabajo en equipo sobre animales e insectos endémicos de la región, y así acercar aún más a la cultura local.

Durante la actividad, que estuvo a cargo de Eduardo Cortés Vázquez, Rebeca Caamal Ordóñez y Nahomi Encalada Gómez, se leyó un cuento sobre la leyenda del insecto y se presentó un títere en forma de makech.

Mientras se les leía el relato, los narradores interactuaron con los niños, a los que preguntaron las características del makech, del que dijeron que es un escarabajo que mide 4 centímetros.

Originario de la Península de Yucatán y conocido por la costumbre de la gente de adornar su caparazón con piedras brillantes, es una figura llamativa en las tiendas de artesanías locales. Más allá de su apariencia, tiene un simbolismo romántico en la cultura maya.

Se indicó que el insecto, cuya existencia se remonta a miles de años, supuestamente no se alimenta ni bebe agua, sino que vive de los suspiros de los enamorados. Esta afirmación hace referencia a la leyenda de la princesa Cuzán y el plebeyo Chalpol, quienes con su relación amorosa desafiaron al rey Ahnú Dtundtunxcaán.

Éste al final decidió perdonarle la vida a Chalpol convirtiéndolo en un escarabajo, que la princesa decoraría con finas joyas y una cadena de oro, lo que lo convertiría en una alhaja viviente que ella llevaría siempre cerca de su corazón.

Al finalizar la narración, la actividad continuó con la elaboración de llaveros inspirados en distintos insectos. Con los materiales disponibles, los niños crearon figuras como escarabajos, mariposas y abejas, y quienes lo deseaban también pudieron hacer sus propios dibujos y decorarlos a su gusto.

El taller forma parte de una serie de actividades orientadas a acercar a los niños al patrimonio natural y cultural de Yucatán. De mañana al próximo domingo se llevarán al cabo otros talleres para los más pequeños. El acceso es gratuito, aunque es necesario registrarse previamente para participar.— KARLA ACOSTA CASTILLO

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán