BARCELONA (EFE).— Javier Cercas, autor del recientemente lanzado libro “El loco de Dios en el fin del mundo”, sobre Francisco, consideró que “este Papa no ha hecho muchas cosas porque ha llegado a la conclusión, probablemente acertada, de que la Iglesia no estaba preparada para esos cambios”.
En declaraciones a la prensa en Barcelona, Cercas recordó que “la Iglesia tiene dos mil años de existencia, mientras ha visto caer a todos los imperios a su alrededor, las revoluciones de un día no existen y si se producen en la Iglesia entonces llegan los cismas”.
A su juicio, Francisco no ha hecho ninguna revolución doctrinal y si se puede hablar de una revolución en el Vaticano de este Papa es “la vuelta a la Iglesia primitiva, la que ya propugnaba el Concilio Vaticano II”.
El escritor español acompañó al Papa en su último viaje a Mongolia, un proyecto que se refleja en “El loco de Dios en el fin del mundo” que, tras la muerte del Sumo Pontífice, ha disparado sus ventas en España.
En relación con su experiencia personal junto a Francisco, Cercas explicó que vio a “un hombre en lucha a muerte consigo mismo, muy consciente de sus propios defectos y flaquezas, que ha hecho lo posible por dar lo mejor de sí mismo”.
El escritor se mostró en desacuerdo con la opinión generalizada de que la Iglesia adoptará un giro conservador con el nuevo Papa, en consonancia con la corriente política dominante en el mundo. “Nadie sabe lo que va a ocurrir, pero ese giro conservador no será fácil”, y lo ilustró con el dato de que “el 79 por ciento de los cardenales que elegirán al próximo Papa los ha elegido el propio Francisco porque creía que seguían su misma línea y pensamiento”.
Jorge Mario Bergoglio, añadió el escritor, ha seguido la renovación del Concilio Vaticano II y su intención ya se manifestó en la primera entrevista que ofreció cuando dijo que quería “sacar a Cristo de la sacristía y ponerlo en la calle, es decir, volver al cristianismo de los desgraciados, de los que no tienen donde caerse muertos, que nada tiene que ver con el cristianismo del poder y de los ricos, del boato, de las riquezas, del clericalismo”.
Francisco, subrayó Cercas, ha sido “el primer Papa que se toma en serio el Vaticano II, y esa revolución, si la Iglesia va a alguna parte, no ha hecho más que empezar; esto es el principio, porque 2,000 años de historia no se cambian en un papado, ni en doce años”.
