MADRID.— Las contraseñas más usadas en el mundo siguen siendo secuencias fáciles de deducir como “123456”, “123456789” y “12345678”, lo que refleja una falta generalizada de buenas prácticas en seguridad digital, tanto por parte de usuarios particulares como de empresas, según un estudio de la compañía NordPass.
La firma, especializada en gestión de contraseñas, analizó los datos de 44 países y detectó que la clave “123456” continúa siendo la más frecuente en naciones tan diversas como España, Alemania, Francia, China, Taiwán, Arabia Saudí, Corea del Sur y Estonia. En Estados Unidos, la segunda contraseña más común es “secret”.
“Los mismos patrones se repiten en todo el mundo”, advirtió NordPass, que cada año publica un listado de las 200 contraseñas más utilizadas, extraídas de bases de datos públicas, sin emplear información personal de los usuarios, según aclaró la empresa. El informe coincide con la celebración del Día Mundial de la Contraseña, que se conmemora cada primer jueves de mayo, y cuyo objetivo es fomentar la creación de credenciales más seguras ante el aumento de los ciberataques.
Según los expertos, la debilidad de las contraseñas está detrás de casi la mitad de los incidentes de seguridad digital.
Alicia Fernández, técnica de Ciberseguridad del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), afirmó que “tras las contraseñas se almacena información personal y confidencial, como datos bancarios, correos o fotografías”, por lo que advirtió del riesgo de suplantación o fraude si caen en manos ajenas.
Fernández aconsejó no repetir la misma contraseña en diferentes cuentas y actualizarlas regularmente. “Lo más recomendable es usar un gestor de contraseñas que las almacene bajo una credencial maestra”, indicó la especialista.
Desde Panda Security, Hervé Lambert explicó que las contraseñas son “un escudo deflector que nos protege de las amenazas invisibles que acechan al otro lado de la pantalla” y señaló que construir una frase única y significativa puede ser más seguro.
“Es un ejercicio de supervivencia digital”, subrayó. Eva María López Granero, del grupo S2, planteó una metáfora contundente: “¿Queremos una puerta de madera o una puerta blindada para defender los accesos a nuestra información?” y recordó la importancia de emplear autenticación de doble factor para aumentar la seguridad.
