Andrea Cristina Herrera Cardeña continúa con paso firme marcando huella en la música yucateca. La instrumentista, que ya cuenta con reconocimientos en concursos nacionales y en el extranjero, está próxima a debutar como solista con la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY), un honor que pocas veces se otorga a músicos tan jóvenes y que ella recibe con una mezcla de emoción y responsabilidad.
Esta oportunidad no solo la coloca en el escenario junto con la orquesta principal del Estado, sino que también resalta el legado musical de una familia conectada con la cultura de Yucatán.
“Me siento honrada de ser la primera flautista yucateca en acompañar a la orquesta como solista. Es un gran honor”, subraya.
Desde pequeña, Andrea y su hermana Jimena estuvieron rodeadas de música gracias a su padre Pedro Carlos Herrera, reconocido músico y director, y respaldadas e impulsadas por su madre, Cristina Cardeña.
“Mi papá siempre estuvo muy presente en mi vida musical, pero fue mi mamá quien, con mucha disciplina, nos empujó a estudiar todos los días. A los ocho años supe que la flauta sería mi instrumento”, recuerda Andrea, quien comparte esta pasión con su hermana, quien toca el violín.
“La música nos unió de una manera especial. Hemos compartido desde las clases hasta estar en la misma orquesta”, expresa con una sonrisa la egresada de la Universidad de las Artes de Yucatán (UNAY).
El apellido Herrera ha sido un pilar importante en su carrera, pero también un gran compromiso. “Cuando era estudiante, sentía la responsabilidad de ser la hija del maestro Pedro. Sabía que tendría que dar lo mejor de mí, no solo por mí misma, sino también para honrar el legado de mi padre”.
Sin embargo, hoy ese peso se ha transformado. “Lo veo ahora como un gran regalo, una bendición. Mi papá siempre ha sido una inspiración y, más que nunca, me siento respaldada por él”.
Su debut como solista con la Orquesta Sinfónica de Yucatán está previsto para este viernes 9 en Valladolid, con un programa que se repetirá en Mérida el domingo 11 en el Palacio de la Música.
La oportunidad surgió de forma inesperada, a través de la invitación del director Alejandro Basurto, quien ya la había dirigido en el pasado. “Fue una sorpresa increíble, pero también una gran responsabilidad”, comparte Andrea, quien a pesar de su juventud siente confianza, gracias a su constancia y preparación.
“Siempre he creído que cuando uno se dedica a algo con pasión y disciplina los resultados llegan. Estoy lista para este reto y espero que la gente disfrute tanto de la música como yo disfruto al interpretarla”, concluye con una sonrisa llena de determinación.
Y aunque la emoción de presentarse con la Orquesta Sinfónica de Yucatán es grande, Andrea no oculta sus nervios. “Es un compromiso muy grande, pero también una oportunidad única, me siento muy honrada”.
La participación solista que tendrá Andrea Herrera en los conciertos es un homenaje a la música mexicana: una obra del compositor Eduardo Angulo, que se caracteriza por su diversidad en seis movimientos, desde huapangos hasta tangos.
Papel protagónico
“Es un concierto emocionante porque es de un compositor vivo,y eso lo hace aún más especial. Además, la flauta tiene un papel protagónico durante toda la pieza, no descansa”.
La joven flautista destaca que este tipo de obras muestra la riqueza del repertorio mexicano, así como las posibilidades del instrumento. “El concierto tiene mucha variedad y eso mantiene al oyente enganchado”.
A lo largo de su carrera, la instrumentista ha defendido la idea que la música es una profesión viable.
“La disciplina es fundamental. La música, como cualquier carrera, requiere estudio y esfuerzo constante. La clave está en no rendirse”, aconseja. Para ella, vivir de la música es una realidad, algo que en su casa siempre fue respaldado.
“Gracias al ejemplo de mi papá, siempre supimos que, si nos esforzábamos, podríamos vivir de la música. Él nos mostró que es posible”.
Además, Andrea aprovecha su visibilidad para motivar a las nuevas generaciones a seguir sus sueños artísticos. “Mi mensaje es que, si tienen la oportunidad de estudiar música, que lo hagan con disciplina. Es un arte que vale mucho la pena, y, aunque no siempre es fácil, es factible vivir de ello”.
La cita en Mérida es este domingo 11 en la Sala de Conciertos del Palacio de la Música, a las 12 del día, para disfrutar con la OSY la Séptima Sinfonía de Beethoven, el Concierto grosso para flauta y pequeña orquesta de Eduardo Angulo, con la participación de Andrea Herrera, y “Tierra de temporal” de José Pablo Moncayo.
Los boletos ya pueden adquirirse en la taquilla del Palacio de la Música.— Darinka Ruiz Morimoto
De un vistazo
Titulito
Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam Aquitani, tertiam qui ipsorum lingua Celtae, nostra Galli appellantur.
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