MIAMI (EFE).— La NASA considera un aterrizaje en Marte en 2026, gracias a la adjudicación de mil millones de dólares en el nuevo presupuesto que fue presentado por el presidente de Estados Unidos, según confirmó ayer un vocero de la institución.
La asignación de recursos refleja un giro en las prioridades del programa espacial estadounidense.
“El interés de los socios internacionales en unirse a nosotros para expandir la exploración del sistema solar en beneficio de la humanidad”, manifestó el portavoz, que no ofreció detalles sobre países participantes.
La NASA subrayó que las inversiones apuntan a tecnologías espaciales transformadoras, al tiempo que se transfieren proyectos al sector privado.
La propuesta presupuestaria revelada el viernes pasado incluye más de 7,000 millones de dólares para misiones lunares, en paralelo con el plan marciano. “Estamos evaluando todas las oportunidades, incluyendo las ventanas de lanzamiento en 2026 y 2028 para probar tecnologías que permitan el aterrizaje humano en Marte”, precisó la agencia en una declaración escrita.
El nuevo enfoque del presupuesto da prioridad a la exploración humana de la Luna y Marte, así como a la investigación científica y tecnológica considerada crítica. “La propuesta incluye inversiones para perseguir simultáneamente la exploración de la Luna y Marte”, indicó Janet Petro, administradora interina de la NASA.
Como parte del rediseño financiero, se proponen recortes a varios programas existentes. El presupuesto considera la cancelación del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), la cápsula Orion tras la misión Artemis III y el proyecto Gateway. La NASA señala que planea migrar hacia sistemas comerciales más rentables.
También se prevé una reducción progresiva de la tripulación en la Estación Espacial Internacional (EEI), así como una disminución de las actividades científicas en su interior. El documento propone su eventual desmantelamiento para el año 2030 y su reemplazo por estaciones espaciales que sean operadas comercialmente.
Entre las motivaciones de este reordenamiento está la competencia con otras potencias. “Entre las prioridades está regresar a la Luna antes que China y llevar a un estadounidense a Marte”, manifestó la NASA.
En consecuencia, se cancelan programas considerados “financieramente insostenibles”, como el retorno de muestras de Marte.
La empresa SpaceX, dirigida por Elon Musk, se cuenta entre los actores clave en este escenario.
Fundada en 2002, la compañía trabaja en cohetes reutilizables para reducir costos y facilitar misiones interplanetarias. Según la NASA, SpaceX “lleva la delantera” en tecnologías para exploración profunda del espacio.
