CANNES (EFE).— La 78a. edición del Festival de Cine de Cannes concluyó ayer con un fuerte mensaje político al otorgar la Palma de Oro a “Un Simple Accident”, del director iraní Jafar Panahi, quien durante 15 años estuvo impedido de salir de Irán y de presentar sus películas en festivales internacionales.
El filme, que retrata el dilema moral de un hombre que cree reconocer a su torturador, marcó el regreso de Panahi a la escena internacional.
“Es un filme que emerge de un lugar de resistencia y supervivencia”, expresó Juliette Binoche, presidenta del jurado. “Es completamente necesario hoy”. La ovación en el Grand Théâtre Lumière fue unánime.
“El arte puede transformar situaciones humanamente imposibles de vivir”, dijo Binoche, quien también subrayó que el cine “puede hablar por quienes no pueden hablar”.
Trasfondo personal
La película de Panahi sigue a un hombre que, sin ser asesino, secuestra a quien cree lo torturó para confirmar su identidad. Lo acompañan otros personajes que también vivieron encarcelamientos injustos. “Hay que cambiar de paradigma”, dijo Binoche. “Estamos en el barro de lo inhumano”.
Jafar Panahi ha sido perseguido por el régimen iraní por mostrar desacuerdo con la República Islámica. Su obra se convirtió, según el jurado, en “un gesto de libertad y humanidad en medio del encierro”.
Junto a Panahi, el festival destacó el trabajo del brasileño Kleber Mendonça Filho, cuya cinta “O agente secreto” obtuvo dos galardones: Mejor Dirección y Mejor Actor para Wagner Moura. La historia transcurre durante la dictadura militar de 1977 en Brasil.
“Desde su estreno, sabíamos que era una de las películas clave”, dijo un miembro del jurado. Moura, conocido por interpretar a Pablo Escobar en “Narcos”, encarna a un investigador universitario atrapado en un sistema represivo. “Fue un papel muy exigente emocionalmente”, expresó el actor.
El cine español también brilló. Oliver Laxe recibió el Premio del Jurado por “Sirat”, filme sobre la desaparición de una joven durante raves en el desierto de Marruecos. “Reflexiono sobre cómo la muerte nos transforma”, explicó Laxe.
“Es una historia que habla a todos”. Laxe compartió el premio con la película “Sound of Falling”, de Mascha Schilinski.
Otros premios
En el resto del palmarés destacaron “Sentimental Value” del noruego Joachim Trier, y “Jeunes méres” de los hermanos Dardenne, sobre madres adolescentes.
La debutante francesa Nadia Melliti obtuvo el premio a Mejor Actriz por “La petite derniere”, donde interpreta a una joven musulmana que esconde su homosexualidad. El Premio Especial fue para “Resurrection” del chino Bi Gan, considerado una oda de amor al cine.
Cannes reunió este año a grandes estrellas del cine.













