CABO CAÑAVERAL (AP).— El “Danubio Azul” de Johann Strauss hijo viajará al espacio este mes a la velocidad de la luz para conmemorar 200 años del nacimiento del rey del vals.
La pieza clásica será transmitida al cosmos mientras es interpretada por la Orquesta Sinfónica de Viena. La despedida celestial será el próximo sábado 31 y se transmitirá en vivo con proyecciones públicas gratuitas en Viena, Madrid y Nueva York. Con ella también se celebrará el 50o. aniversario de la fundación de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Aunque la música podría convertirse en señales de radio en tiempo real, según los encargados, la ESA retransmitirá una versión pregrabada del ensayo de la orquesta el día previo para evitar cualquier problema técnico. La actuación en vivo proporcionará el acompañamiento.
Las señales de radio se lanzarán a la velocidad de la luz, o unos asombrosos 1,000 millones de kilómetros por hora. A esa velocidad, la música dejará atrás a la Luna en uno y medio segundos, Marte en cuatro y medio minutos, Júpiter en 37 minutos y alcanzará Neptuno en cuatro horas. En 23 horas, las señales estarán tan lejos de la Tierra como el Voyager 1 de la NASA, la nave espacial más distante del mundo, a más de 24,000 millones de kilómetros en el espacio interestelar.
En 2008, la NASA celebró su 50o. aniversario transmitiendo una canción directamente al espacio profundo: “Across the Universe” de Los Beatles. Y el año pasado, la misma agencia envió hacia Venus “The Rain (Supa Dupa Fly)” de Missy Elliott.
Estas son todas transmisiones al espacio profundo, a diferencia de las melodías que fluyen entre el Control de Misión de la NASA y las tripulaciones en órbita desde mediados de la década de 1960.
Ahora es el turno de Strauss, después de quedar fuera para los Discos de Oro del Voyager hace casi medio siglo. Lanzados en 1977, los gemelos Voyager 1 y 2 de la NASA llevan cada uno un disco fonográfico de cobre chapado en oro, junto con un estilete e instrucciones de reproducción para cualquier persona o cosa que lo encuentre allá afuera. Los discos contienen sonidos e imágenes de la Tierra, así como 90 minutos de música.
Corrigen omisión
El fallecido astrónomo Carl Sagan lideró el comité que eligió piezas de Bach, Beethoven, Mozart y Stravinsky, junto con selecciones modernas e indígenas.
Entre los artistas omitidos estaba Strauss, cuyo “Danubio Azul” fue el fondo para la obra maestra de ciencia ficción de Stanley Kubrick: “2001: Odisea del espacio”.
La oficina de turismo en Viena, donde Strauss nació el 25 de octubre de 1825, dijo que busca corregir este “error cósmico” enviando “el más famoso de todos los valses” a su hogar destinado entre las estrellas.
La gran antena de radio de la ESA en España, parte de la red de espacio profundo de la agencia espacial, hará los honores. La antena se apuntará en la dirección del Voyager uno para que el “Danubio Azul” se dirija hacia allá.
“La música nos conecta a todos a través del tiempo y el espacio de una manera muy particular”, comentó Josef Aschbacher, director general de la ESA, en un comunicado. “La Agencia Espacial Europea se complace en compartir el escenario con Johann Strauss II y abrir la imaginación de futuros científicos y exploradores espaciales que algún día podrían viajar al himno del espacio”.
Música Más
La música ya fluyó desde otro planeta hacia la Tierra, cortesía de un explorador de la NASA.
Intercambio
Los controladores de vuelo en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de California enviaron en 2012 una grabación de “Reach for the Stars” de will.i.am al Curiosity, de misión en Marte, y el explorador la retransmitió de vuelta.
