Para Tamara Bregman, cantante y directora coral argentina, en Yucatán hay mucho talento para estas artes. Y de todo ello se pudo dar cuenta en diferentes actividades que realizó en esta ciudad con el deseo de compartir sus conocimientos.
La cantante impartió talleres que llegaron a unas 150 personas, como laboratorio de voces. El hilo conductor tuvo que ver con el cuerpo, lo lúdico y la presencia.
Expuso que la motivación de compartir sus conocimientos es acercar otras maneras de vincularse con la voz, de acceder a espacios en los cuales la voz sea una posibilidad expresiva, y hacer llegar a la gente el derecho de cantar.
“La motivación personal es la felicidad de encontrarme con otros espacios, con otras personas, de conocer nuevas formas, lugares y personas para trabajar”.
La argentina consideró que la música coral es de encuentro, de cruces, intercultural, “y en ese sentido me parece importante cuidarla”. En Argentina forma parte de dos grupos.
“Cantar hace bien a la vida. Hace bien al alma, al corazón, al cuerpo y al espíritu, ojalá algo de esto quede resonando aquí”, deseó la visitante.
“Y también algo muy lindo de estos espacios son los vínculos que se generan entre las personas, las redes que se empiezan a construir, para mí esto es una manera de construir comunidad”.
Dijo que sería increíble que se den intercambios musicales entre grupos yucatecos y argentinos. “Seríamos muy felices, los yucatecos y las yucatecas son gente muy hermosa”.
La cantante y directora argentina ofreció estas actividades formativas de manera independiente. Dio varios talleres, de diferentes índoles y perfiles, para directores y docentes, otros para público en general y estudiantes de música.
Cada uno tuvo sus objetivos, como acercarse al repertorio argentino de los cantos colectivos.
Regina Carrillo participó en este proyecto musical público junto con Tamara Bregman, en una serie de talleres de canto colectivo y formación para profesores y directores corales. Ayer se ofreció el último taller.
El programa se inició el 14 de mayo e incluyó cinco talleres y dos conciertos, en diferentes sedes. Regina colaboró con la gestión de esta actividad independiente y autogestiva.— Claudia Ivonne Sierra Medina
