El otro día alguien soltó: «Una persona seria no haría eso». Me dieron ganas de preguntarle:
— ¿Y tú te sientes muy serio? ¿Necesitas decirlo para validar tu seriedad?

Porque, en el fondo, aquella frase venía cargada de comparación: «Yo soy serio, ellos no». ¿De verdad seriedad se demuestra señalando al que —según tú— carece de ella? Perros con razas, humanos con etiquetas.

En un desarrollo “exclusivo” de Mérida, las reglas dicen que, si rentas tu departamento, el comité debe aprobar al inquilino.
Su presidente lo resumió así: «Hasta entre los perros hay razas».

Los perros, claro, no eligieron clasificarse; los humanos sí. Les encanta “marcar nivel”. Lo mismo pasa en un club deportivo: las “fundadoras” se molestan porque la nueva generación —llevan solo diez años— quiere actualizar la clase de baile. Ellas apelan a su linaje y al respaldo de “las gringas”. ¿Tienen más derecho? O, de nuevo, ¿solo están marcando nivel?

Comparación = Falta de amor. La semana pasada reflexionábamos: donde hay comparación, no hay amor. Hoy lo aterrizo un paso más: quién necesita marcar nivel revela carencia de amor propio.

El “serio” que subraya su seriedad comparándola; el vecino que distingue razas; la fundadora que no suelta la corona… Todos buscan sentirse valiosos a costa de medirse contra otros.

¿Qué gana tu abundancia con eso? Nada. En realidad, la limita. Yo lo sé: fui ese que necesitaba parecer “serio” para sentirse válido. Ahora comparto mi proceso de soltar esa validación externa y abrirme a una abundancia que no depende de jerarquías:

• No necesito marcar nivel para saber quién soy.
• Nací con un derecho divino a la abundancia; no compito por un trozo de pastel, vivo en un buffet infinito.
• El verdadero poder es fluir “por la libre”, sin jerarquías, desde la compasión.

“Cuando dejas de marcar nivel, descubres que la abundancia no se reparte, se expande. Nadie pierde porque tú ganes.”

Te propongo viajar por la vida sin marcar niveles.
Conectar desde el amor y la autenticidad, inspirar desde la igualdad, no desde la comparación.

Soy Alejandro Granja Peniche y comparto esto para crecer juntos.
Cuéntame tu visión en mis redes. Nos vemos el próximo lunes.