Mary Donaldson, reina de Dinamarca, ha demostrado su habilidad para pasar con elegancia de entornos formales a campestres o populares.
Abogada de profesión, sus elecciones de vestir en ceremonias oficiales o de trabajo suelen hacer gala de profesionalismo y buen gusto. Y cuando se trata de salir al campo, la australiana de nacimiento no duda en calzarse botas de senderismo y ponerse una gorra, en un estilo deportivo que, en su caso, no deja de ser sofisticado.
Recientemente lo demostró con su asistencia a la celebración del cumpleaños de su esposo Federico y su visita a un proyecto ambiental de la Fundación Mundial para la Vida Silvestre.












