“Ida y vuelta”, de Fabricio Vanden Broeck, es una exposición que transita entre el trazo y la escultura, el boceto y el metal, el movimiento visual, la sombra, la forma humana y la experimentación con materiales; toda una experiencia que ha dominado Fabricio en su medio creativo.
Fabricio inaugurará “Ida y Vuelta” en La Noche Blanca, mañana, en el Museo de la Ciudad de Mérida, a las 8 de la noche.
La muestra consta de unas 31 esculturas, además de dibujos, pinturas y bocetos que dialogan entre sí para mostrar el proceso creativo; algunas esculturas nacieron espontáneamente del trabajo con el metal, otras son reinterpretaciones tridimensionales de las obras gráficas anteriores.
“Son interpretaciones de mis dibujos llevadas a un nuevo material, como el metal. La exposición propone una presentación austera, un ejercicio de ida y vuelta, del dibujo a la escultura, del boceto al objeto; el cuerpo humano y la condición humana son temas recurrentes dentro de esta obra”, explica Fabricio.
“Ida y vuelta” no es solo una muestra escultórica, es el resultado de un proceso creativo que atraviesa materiales como la madera, el metal y otras superficies duras del mundo, aunque de apariencia imaginativa. Cada pieza está cargada de simbolismo y de una estética atrevida que confronta; las esculturas parecen proyectar sombras con vida propia, invitando al espectador a imaginar lo que se oculta o lo que se revela en sus contornos.
Entre las piezas que más le gustan al artista se encuentran aquellas que derivan de sus dibujos más recientes, con líneas libres y orgánicas, en particular, una escultura titulada “Ella usó mi cabeza”, que hace referencia a la canción de Soda Stereo (“Ella usó mi cabeza como un revólver) y a la violencia que vive en México.
Otra de las piezas que más llama la atención es “Street Fighting Man”, inspirada en la música de los Rolling Stones. Refleja una conexión intima entre la obra plástica y la cultura musical que acompaña desde siempre a Fabricio.
“Toqué en una banda de rock en los años ochenta, se llamaba ‘Fe de Ratas’, esa cultura es parte de mí”.
La exposición para Fabricio no busca solo una interpretación, cada espectador es libre de encontrar su propio significado en las formas, las líneas y los vacíos de sus esculturas, aunque las obras tienen títulos que orientan una lectura posible, él insiste en que cada quien puede ver y sentir algo diferente.
“Ida y vuelta” invita a sumergirse en un proceso de exploración y ¿por qué no? De juego, en una propuesta que no teme al cambio ni a la transformación del material con el tiempo.
“La oxidación sigue un poco su curso y eso me interesa, me gusta ver cómo las piezas evolucionan”.
Fabricio Vanden Broeck espera algún momento poder trabajar estas piezas en un tamaño monumental, ya que pueden conjugarse en la urbanidad.
El artista no tiene mucho interés en dejar huella, pero sí en que cada quien busque su propia voz, y si no se encuentran apoyos, entonces hay que crearlos.
“Que no se dejen llevar por las modas, hay que trabajar, experimentar, hacer; es la única forma de encontrar quién eres y tu producción artística, el artista debe hacer lo que hace por su propia naturaleza, independientemente de si tiene o no la posibilidad de exhibir su obra en diferentes lugares; el artista hace porque es parte de su naturaleza, lo que suceda después es otra cosa”.— Sofía Vital Chablé
Titulo segundo titulo
Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam
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