Dormir menos reduce la conectividad cerebral y favorecería conductas agresivas en los adolescentes
Dormir menos reduce la conectividad cerebral y favorecería conductas agresivas en los adolescentes

NUEVA YORK (HealthDay News).— Los cambios cerebrales en los adolescentes insomnes podrían hacerlos más propensos a ser impulsivos y agresivos, según un estudio reciente.

Los adolescentes que dormían menos tenían una conectividad más baja entre las partes del cerebro que juegan un papel crítico en la toma de decisiones, la autorreflexión y el procesamiento de la información, reportaron los investigadores en la edición del 13 de junio de la revista “Brain and Behavior”.

Los problemas en estas partes del cerebro también se vinculan con enfermedades mentales como la depresión, el TDAH y la esquizofrenia, apuntaron los científicos.

“El sueño no solo es bueno para los niños. Ayuda a mantener su salud mental intacta y les ayuda a regular sus emociones”, señaló en un comunicado de prensa el investigador sénior, Assaf Oshri, director del Centro de Ciencias del Desarrollo de la Universidad de Georgia.

En el estudio, los investigadores analizaron datos de más de 2,800 menores cuyos patrones de sueño se rastrearon con dispositivos de muñeca Fitbit por al menos dos semanas en promedio. Los participantes también se sometieron a resonancias magnéticas cerebrales y pruebas psicológicas.

Los resultados mostraron que el sueño corto afectó drásticamente la red de modo predeterminado de los menores, una red de regiones del cerebro que tienden a estar activas cuando una persona está en reposo y no concentrada en su entorno externo. La falta de sueño hizo que las diferentes regiones de la red de modo predeterminado se volvieran menos conectadas, encontraron los investigadores.

Esas personas también eran más propensas a tener problemas de conducta como agresión, falta de atención e hiperactividad, según muestran los resultados.

“El estudio muestra que la duración del sueño y la eficiencia del sueño se vinculan con distintos patrones de conectividad de la red cerebral que son predictivos de conductas problemáticas”, advirtió Oshri.

Los chicos, los niños mayores y los niños de las minorías raciales tendían a dormir menos, además de tener más problemas de conducta, encontró el estudio.

La red de modo predeterminado juega un papel importante en la introspección y la ensoñación, según la Escuela de Medicina de Harvard. Cuando la red está activa, las personas se vuelven más autoconectadas e imaginativas, capaces de vincular ideas y comprender mejor las mentes de otras personas.

“La adolescencia es un período extremadamente crítico para el desarrollo del cerebro, y el sueño es crítico para el desarrollo del cerebro”, señaló en un comunicado el investigador principal, Linhao Zhang, recién graduado de doctorado del Colegio de Ciencias de la Familia y del Consumidor de la Universidad de Georgia.

“Pero muchos adolescentes no duermen lo suficiente por la noche”.

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