Mujeres de distintas edades siguen la megaclase de yoga dirigida por la maestra Claudia López Sanguino
Mujeres de distintas edades siguen la megaclase de yoga dirigida por la maestra Claudia López Sanguino
  • Mujeres de distintas edades siguen la megaclase de yoga dirigida por la maestra Claudia López Sanguino
  • Participantes realizan estiramientos durante la megaclase de yoga

En el marco del Día Internacional del Yoga, que desde 2015 se celebra cada 21 de junio, ayer por la mañana se llevó al cabo una megaclase de esta disciplina en el Centro Cultural “La Ibérica”.

La sesión fue dirigida por la maestra Claudia López Sanguino, quien destacó que el propósito de dedicar un día al yoga es fomentar en la sociedad el disfrute personal y promover un camino hacia el autoconocimiento.

Previamente al inicio de la clase, en entrevista con Diario de Yucatán la instructora compartió su perspectiva sobre la creciente popularidad del yoga en los últimos años, especialmente debido a su comercialización en Estados Unidos. “El yoga no es solamente una actividad física que provoque relajación corporal. Lo principal es llevar la mente a un estado de contemplación continuo, un estado de dicha en el que, por naturaleza, el cuerpo y la mente habitan”.

Entre los beneficios más específicos de la práctica del yoga, López Sanguino mencionó la relajación física y el placer que generan los estiramientos. Agregó que esta disciplina favorece igualmente la salud general y el buen funcionamiento de las articulaciones.

Asimismo, subrayó los efectos positivos a nivel hormonal, al indicar que el yoga trabaja con las glándulas del cuerpo, especialmente las relacionadas con el sistema linfático, lo que contribuye a un equilibrio hormonal.

No obstante, advirtió que los beneficios no se obtienen de manera inmediata. “Todo es paulatino. Uno no puede alcanzar un bienestar de un día para otro. Es necesario tener una práctica constante para obtener estos beneficios, que son propios del cuerpo físico”, precisó.

A la megaclase asistieron principalmente mujeres de mediana edad y adultas mayores. Sin embargo, la maestra enfatizó que cualquier persona puede practicar yoga, desde niños hasta adultos mayores, incluyendo personas con discapacidad.

“Muchos piensan que el yoga es acrobacia, por ejemplo, que si te pones de cabeza ya estás haciendo yoga. Pero no es así. Practicar yoga es entrar en un estado de paz continua y de reconocimiento diario, es decir, avanzar y encontrar la felicidad en cada acción, y no caer en el autocastigo, que es lo que a veces ocurre”, señaló.

La sesión comenzó con una preparación corporal para meditar, seguida de una meditación guiada con el Nirvana Shatakam, también conocido como el canto del alma.

Finalmente, la instructora hizo hincapié en que lo más importante al practicar yoga es propiciar un encuentro con uno mismo. “Lo más importante es que te aprendas a amar y que quieras estar contigo”, concluyó.

Por su parte, Raúl Gasque Sansores, coordinador general del Centro Cultural “La Ibérica”, informó que la megaclase se realizó de manera especial para conmemorar la fecha, pero que el yoga forma parte habitual del programa de cursos y talleres del recinto.

Además de yoga, en “La Ibérica” se imparten clases de taichi, ajedrez, jarana, expresión corporal (una forma de terapia a través del movimiento), lengua y cultura maya, guitarra y canto coral, entre otras actividades.— Iván Canul Ek

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