NUEVA YORK (HealthDay News).— Niños de tan solo tres años están siendo expuestos a una avalancha de mensajes publicitarios disfrazados de entretenimiento, que promueven comida chatarra en vídeos de YouTube y YouTube Kids.
Así lo revela un estudio publicado en el “Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics”, que advierte sobre el uso de estrategias persuasivas poco éticas dirigidas a los más pequeños.
El trabajo, realizado por el Centro Rudd de Políticas Alimentarias y Salud de la Universidad de Connecticut, observó a 101 niños de tres a 8 años mientras veían vídeos en sus propios dispositivos móviles durante 30 minutos. Los resultados fueron contundentes: el 73% de las apariciones de marcas alimentarias en los vídeos promovían productos poco saludables como dulces, botanas saladas y bebidas azucaradas. Solo el 3% incentivaba opciones nutritivas.
Lo más preocupante, advierten los investigadores, es que más del 60% de estos mensajes estaban integrados dentro del contenido mismo, como parte de juegos, desafíos o situaciones cotidianas protagonizadas por influencers o personajes favoritos de los niños. En muchos casos, éstos consumían o preparaban los productos sin que se hiciera explícita la parte comercial.
“Los niños pequeños son especialmente vulnerables. No pueden diferenciar entre contenido y publicidad, sobre todo cuando ésta se camufla como parte del juego o la historia”, señaló Frances Fleming-Milici, directora de iniciativas de mercadotecnia del Centro Rudd.
“Estamos hablando de técnicas de márketing sigiloso dirigidas a menores de edad, lo que exige una regulación más firme”, añadió.
Aunque Google prohíbe los anuncios de alimentos en YouTube Kids y en vídeos “hechos para niños”, más de un tercio de los menores observados vieron marcas en tamaño miniatura o dentro del contenido.
Los investigadores piden que se tomen medidas urgentes para frenar este tipo de prácticas, cada vez más comunes en plataformas digitales dirigidas al público infantil. “Los niños no deberían ser el blanco de estrategias comerciales disfrazadas. Necesitamos políticas claras que protejan su salud y su derecho a un entorno digital seguro”, concluyó Fleming-Milici.
De un vistazo
No saludables
Más de la mitad de las marcas alimentarias identificadas en vídeos para niños pertenecían a empresas que forman parte de la Iniciativa de Publicidad de Alimentos y Bebidas para Niños, un programa de autorregulación del sector que supuestamente limita la publicidad de productos no saludables a este público.
