El pastor belga malinois Monkey en el proceso de pintar el rostro de Jesús, bajo la guía de su propietario Omar von Muller
El pastor belga malinois Monkey en el proceso de pintar el rostro de Jesús, bajo la guía de su propietario Omar von Muller

El perro entrenado Monkey da de qué hablar en las redes sociales, pues pintó en un lienzo el rostro de Jesús.

Con la guía de su dueño y entrenador Omar von Muller, con quien vive en Florida, el canino de seis años ha despertado admiración por su habilidad artística.

De acuerdo con un reporte del sitio ChurchPOP, Monkey no es un perro común: pinta cuadros con un pincel en el hocico y recientemente terminó uno que ha tocado el corazón de muchas personas, pues se trata de una imagen de Jesucristo.

“Hay que darle todo el crédito a él, porque es el único perro en el mundo que está haciendo esto”, declaró Von Muller en entrevista con el canal WPLG Local 10.

El pastor belga malinois ha aprendido numerosos trucos a lo largo de su vida y hace unos seis meses inició una aventura junto a su entrenador: la pintura.

“Empezamos a trabajar muy duro a finales del año pasado y simplemente fue mejorando y mejorando. Me dejó boquiabierto, porque realmente nunca esperé que le fuera tan bien, que pudiera hacer esto tan bien”, expresó Von Muller.

Von Muller ha enseñado a Monkey a sostener el pincel, moverse por el lienzo y realizar trazos suaves, firmes, ascendentes y descendentes. “Hay muchos tipos de trazos que practicamos. Hacemos ejercicios. Y una vez que el perro domina todos los ejercicios, entonces ponemos la pintura y los colores, y hacemos arte”, explicó.

Youtube video

Monkey disfruta de la pintura. Por las noches, se acerca solo al lienzo listo para continuar con su obra. Cada cuadro puede tardar horas en completarse, ya que se intercalan pausas para descansar y secar las capas de pintura con un secador.

Las obras del can artista se venden entre 1,500 y 2,000 dólares. Sus vídeos acumulan millones de vistas en Instagram. Es el caso de su cuadro sobre Jesús.

En el vídeo de la pintura se describe cada paso del proceso. Guiado por la voz de Von Muller, Monkey va creando un rostro sereno, de perfil, con los ojos cerrados. Aparecen sombras que añaden profundidad, reverencia. Entonces, un rojo intenso barre el lienzo. Monkey se detiene. Y luego, líneas doradas cruzan la frente: una corona de espinas, símbolo de sufrimiento y gracia.

Ahora el fondo cobra vida, una mezcla abstracta de colores y texturas.

La imagen final muestra el rostro de Jesús terminado con un toque especial: la huella de Monkey, estampada en una esquina como firma.