CHONBURI, Tailandia (AP).— Miles de fanáticos emocionados acudieron a un zoológico tailandés ayer para celebrar el primer cumpleaños de Moo Deng, la adorable cría de hipopótamo pigmeo que se convirtió en una sensación en las redes sociales.
El Zoológico Abierto de Khao Kheow fue invadido por los seguidores de Moo Deng en el primero de los cuatro días de actividades que se han dispuesto para conmemorar el cumpleaños del hipopótamo.
Los menores de 12 años de edad pueden entrar al espacio recreativo, que está a unas dos horas en automóvil de la capital, Bangkok, gratuitamente por los festejos.
Muchos de los fanáticos de Moo Deng volaron desde lejos para verlo. Uno de ellos es Molly Swindall, quien viajó desde Nueva York para asistir a las celebraciones.
Se le vio entregando una bandeja con comida a un cuidador del lugar para el desayuno de Moo Deng, que la cría y su madre Jona devoraron rápidamente.
“Todo lo que veía era Moo Deng y la amaba tanto que decidí que (…), como tenía tres o cuatro días libres en el trabajo, podía volar a Tailandia”, contó Swindall, quien añadió que solo estaría en el país unas 30 horas.
“Es suficiente para ir a ver a Moo Deng”, opinó.
Ayer por la tarde, el número de visitantes había alcanzado los 12,000, reveló el director del centro, Narongwit Chodchoy.
A pesar del ruido de quienes tratan de llamar su atención, Moo Deng parecía tranquila mientras se daba un chapuzón en un estanque en el zoológico. Los fanáticos tomaron fotografías de la cría de hipopótamo con sus cámaras o celulares y cantaron “Feliz cumpleaños” mientras le dejaban un pastel, hecho con frutas y verduras, cerca del estanque.
“Moo Deng es mi píldora de felicidad y mi píldora de energía, mi píldora curativa. ¡Es mi vitamina!”, aseguró Thea Chávez, quien voló desde Houston, Texas.
Otra fanática, procedente de la vecina Malasia, Jennifer Tang, se asomó al espacio para tomar fotos.
“Me hace feliz. Cada vez que estoy estresada en el trabajo miro fotos de Moo Deng”, apuntó Tang. “Toda mi oficina sabe que estoy aquí… Me dejaron tomarme una semana libre”.
El zoológico realizó subastas en línea para celebrar la efeméride ofreciendo fotos, huellas y un recipiente de comida para recaudar fondos a beneficio de todos los animales que tiene a su cargo.
También se ofreció en venta el honor de patrocinar el pastel de cumpleaños, que se vendió en 100,000 baht (unos 57,144 pesos).
La fama de Moo Deng
El animal saltó a la fama poco después de nacer, en gran parte gracias a su cuidador, Atthapon Nundee, quien compartió adorables fotos y vídeos de la cría en redes sociales. Atthapon mantiene a los seguidores de Moo Deng actualizados con publicaciones en las que el animalito se retuerce cuando intentan lavarlo, muerde mientras trata de jugar o cierra los ojos tranquilamente cuando le frotan la barriga.
Su nombre, Moo Deng —que literalmente significa “cerdo saltarín” en tailandés—, fue elegido por sus admiradores a través de una encuesta en internet. Coincide con los nombres de sus otros hermanos: Moo Toon (cerdo estofado) y Moo Waan (cerdo dulce). En el zoo hay también un hipopótamo común llamado Kha Moo (pierna de cerdo estofada).
Las visitas al zoo de Khao Kheow aumentaron poco después de que naciera Moo Deng. Pero, de acuerdo con Narongwit, han caído un poco desde que llegó a su apogeo la fama del animal. El centro recibió alrededor de 2,000 visitantes entre semana y unos 5,000 los fines de semana en los últimos meses, aproximadamente la mitad que en el pico de la popularidad del hipopótamo.
“Moo Deng es una representante de todos los animales salvajes y ayuda a todos a entender el papel de los zoológicos”, contó Narongwit a The Associated Press.
“Habla por todos los animales casi extintos y dirige la atención del público hacia su conservación”.
El zoológico ocupa una superficie de alrededor de 800 hectáreas y alberga a más de 2,000 animales. Lleva a cabo programas de cría para muchas especies en peligro de extinción, incluido el hipopótamo pigmeo. La especie es nativa de África Occidental, donde está amenazada por la caza furtiva y la pérdida de su hábitat. En libertad quedan entre 2,000 y 3,000 ejemplares.
