Ayer, en la galería “Manuel Lizama”, ubicada en las oficinas de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), se inauguró la exposición colectiva “Manuel Lizama, legado vivo”, en una ceremonia que reunió a discípulos, autoridades, familiares del fallecido pintor y público en general.
En total son 12 piezas del maestro Lizama y siete de sus alumnos las que se exhiben. Aportaron obras Gladys Díaz Negrón —organizadora—, Sandra Nikolai, Habsi Simón, Alfredo Lugo, Carmen R. Roca, Landy Torres y María Isabel López Loeza.
Las piezas son fieles al estilo de Lizama, obras cargadas de identidad cultural, simbolismos, colores llamativos, pero sobre todo de una narrativa en la que el pueblo es el personaje principal.
Gladys Díaz Negrón explicó al Diario que la intención de esta exposición era recuperar el nombre y la presencia de la galería “Manuel Lizama”, que había “desaparecido” y ahora vuelve a ser nombrada como el fallecido artista visual.
Así, Díaz Negrón cumple una promesa que hizo a la viuda del pintor, Edith Magaña Alpuche, de mantener vivo el legado de Lizama mostrando su obra.
“A los artistas no hay que hacerles monumentos, sus obras son sus propios monumentos, y eso es lo que queremos ver”, dijo.
Añadió que la exposición es “un pedacito de lo que él nos dejó en el corazón, que nos enseñó a querer lo que hacemos y hacerlo con pasión; eso es lo que hacemos”.
El destacado artista plástico y muralista formó a generaciones de creadores visuales que en la actualidad siguen sus pasos. Con más de 200 piezas firmadas con su nombre, entre pnturas, dibujos y murales, Lizama forma parte de quienes han dejado huella en la historia artística de Yucatán.
Algunas de sus obras más reconocidas son: “Mérida, crisol de dos razas”, “La paz, un anhelo universal”, ambos murales instalados en el Palacio Municipal; “Homenaje a Felipe Carrillo Puerto”, ubicado en el edificio central de la Uady —una de sus obras más conocidas— y “La profecía”, “El procurador” y “La conquista y fundación de Valladolid”, que se encuentran en el Palacio Municipal de Valladolid.
En mal estado
Para Edith Magaña Alpuche, esta muestra representa un recuerdo emotivo de su esposo. Al mismo tiempo expresó su tristeza de ver el mal estado y abandono en que se encuentran algunos murales realizados por Manuel Lizama, como los del Palacio Municipal de Mérida, a diferencia de los de Valladolid, en mejores condiciones.
Pidió a la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada que restaure y preserve esos trabajos, que forman parte del patrimonio cultural de Mérida, enfatizando la importancia de cuidar y conservar obras que atraen turismo y son un legado cultural valioso.
“Es nuestro patrimonio cultural, que hay que conservar”, añadió Díaz Negrón.
La exposición se puede visitar de lunes a viernes de 8 de la mañana a 3 de la tarde en Sedeculta, en la calle 18, entre 23 y 25, García Ginerés.— Karla Acosta Castillo


