Con más de seis décadas de servicio médico ininterrumpido, la Clínica de Mérida sigue consolidándose como una de las instituciones privadas de salud más importantes del Sureste.


Su historia comenzó el 15 de junio de 1961, cuando un grupo de médicos jóvenes, bajo el liderazgo del ingeniero Arturo Ponce G. Cantón, constituyó la Sociedad Clínica de Mérida, S.A. de C.V.
La sociedad, conformada por los doctores Luis Alberto Navarrete Ruiz del Hoyo, Hernán Casares Ponce, Gustavo Casares Rendón, Fernando Cámara y Cámara, Rubén Puerto y Puerto, Manuel Valencia Romero, Juan Pinto Aranda, Raúl Cárdenas Torre y los hermanos Ponce Alcalá: Ana María, Pedro y Arturo, abrió oficialmente las puertas del hospital el 15 de agosto de 1964.
Desde sus inicios, la institución fue concebida como una alternativa de calidad para la atención médica privada en Yucatán. “La visión que tenían ellos era una clínica privada para que la sociedad yucateca, especialmente la de Mérida, tuviera dónde atenderse”, afirma el doctor Juan Carlos Navarrete Jaimes, actual director de la clínica.
El hospital, subraya, siempre ha estado en el mismo lugar que hoy, sobre la avenida Itzaes, que en 1964 era el extremo norte de la ciudad. “Era una parte aislada: ya estaba el Hospital O’Horán, estaba la proyección del Hospital Juárez y lo vieron como un área médica a futuro. No había nada. Ahora ya quedamos prácticamente en el centro de la ciudad”.
Recuerda que comenzaron con dos áreas principales: cirugía general y gineco-obstetricia, con apenas 20 habitaciones y tres quirófanos. En la actualidad cuentan con 70 camas, áreas de terapia intensiva para adultos y neonatos, salas de urgencia pediátrica y adulta, y todos los servicios médicos de tercer nivel.
“Contamos con terapia intensiva de adultos, terapia intensiva neonatal, tenemos una sala de urgencias pediátrica, urgencias de adultos… Contamos con todos los servicios”.
El crecimiento ha sido constante. De unos 30 médicos en sus inicios, cuenta actualmente con 127 especialistas. Aun así, ha mantenido un riguroso criterio de selección. “Tratamos de que vengan doctores éticos, muy bien preparados, que tengan mucha calidad humana para la atención de los pacientes”.
Entre los hitos destaca el primer trasplante renal en un hospital privado de Yucatán, en 1987. Actualmente también se realizan trasplantes de córnea. Otros han sido la incorporación temprana de tecnología laparoscópica y, recientemente, la adquisición de un equipo de PET Scan con el que se reforzará la capacidad diagnóstica en oncología.
La Clínica de Mérida ha sido pionera en la formación médica. Recibe estudiantes de Medicina de la Universidad Marista y está en pláticas con otras instituciones académicas para consolidar su papel como hospital escuela. “Uno de los proyectos que me toca encabezar es la afiliación para recibir estudiantes de pregrado”.
Con la mira puesta en el futuro, la institución proyecta una nueva torre hospitalaria con quirófanos inteligentes, un área de cirugía oftálmica y una unidad de maternidad con cuidados intensivos neonatales.
El doctor Navarrete Jaimes, director desde octubre de 2023, enfatiza que su gestión busca mantener el legado ético y humano de su padre, el doctor Luis Alberto Navarrete Ruiz del Hoyo, quien fue segundo director y figura clave del hospital durante 59 años.
El lema de la clínica, “Porque ante todo eres humano”, sintetiza su compromiso con una atención médica centrada en el paciente. “La seguridad y la atención al paciente… el futuro de la Medicina está basado en esos dos aspectos”, expresa.
Con tecnología de punta, expansión controlada y un enfoque ético, la Clínica de Mérida reafirma su compromiso. “Somos una clínica completamente diferente”, destaca el doctor Navarrete Jaimes, refrendando su compromiso de velar por la salud de la sociedad mexicana e internacional que visita la institución.— IVÁN CANUL EK
