Bélgica conmemora cada 21 de julio su fiesta nacional, que, contrario a lo que creen muchas personas —y eso incluye a los propios belgas—, no marca la independencia del país sino la fecha de juramento del rey Leopoldo, en 1831.
El programa del día, que encabezaron los soberanos y sus cuatro hijos, consistió por la mañana en un Te Deum (misa de acción de gracias) y desfile militar, una fiesta campestre vespertina y una presentación musical con juegos pirotécnicos.
En la celebración de la tarde hubo un guiño al príncipe Emmanuel: sonó uno de los temas que ha lanzado en su condición de DJ Vyntrix.











