Los arcos del Palacio Municipal sirven de punto de encuentro a lectores de todas las edades en la Feria del Libro del Sureste, que hasta este domingo 3 de agosto reúne a 17 librerías independientes e itinerantes.
En el evento hay variedad de títulos para todos los gustos: clásicos, novedades, ediciones raras y obras para niños, jóvenes y adultos. También se pueden encontrar forros, separadores y otros objetos que celebran el amor a la lectura.
Pero más que solo una exposición y venta de libros, la feria es un programa cultural que incluye una treintena de actividades, entre presentaciones editoriales, talleres, conversatorios, actuación de cuentacuentos, subastas y loterías literarias, con el objetivo de acercar la lectura a la ciudadanía.
Michelle Sánchez Martínez, copresidenta del Colectivo de Librerías Itinerantes Yucatán, explicó que la feria se extiende a otros espacios de la ciudad, como el Gran Parque de La Plancha y Plaza Uptown, además de su sede principal en el Centro.
Entre los sellos y librerías participantes están Editorial Uribe, Librería Cosmos, Educarte, Mundo de Cultura, Kamikaze, Maldonado Editores, Más que Libros, Gama, Hosbal y Badoo.
“Queremos que las personas salgan del trabajo, pasen por aquí y encuentren ese libro que estaban buscando, o que descubran uno nuevo sin haberlo planeado. Eso es fomentar la lectura de forma natural, cotidiana, cercana”, expresó Sánchez Martínez.
Xóchitl Lagueros, una de las expositoras, dijo que los títulos más solicitados son novelas y libros infantiles y de divulgación científica. “Hay mercado para todos. Algunos incluyen enlaces a contenido digital actualizado, lo que permite mantener la lectura vigente”, señaló.
Sandra León, ama de casa y colaboradora de la feria, aseguró que el flujo de visitantes es constante. “Ahorita, la gente prioriza (la compra de) útiles, pero aun así muchos se acercan por los precios accesibles. Tenemos libros nuevos y de segunda mano. La mayoría busca libros físicos, sobre todo adultos que crecieron con el hábito de leer en papel”.
Entre los compradores, Juanita Concepción Dorantes compartió su emoción de reencontrarse con un libro que marcó su infancia. “Pasé por casualidad y lo vi. Lo leí de niña y ahora quiero dárselo a mi hija”, reveló.
Por su parte, Mixel Abad Poot, egresada de la carrera de Derecho, resaltó el valor de los libros impresos. “Es un descanso de tanto celular y tecnología. Prefiero los libros que puedo tocar. Bajar uno en línea es fácil, pero no se siente igual”.
La feria puede visitarse de 9 a.m. a 9 p.m.— Megamedia



