El 13 de agosto es, desde 1976, el Día Internacional del Zurdo, un día en el que se promueve visibilizar a las personas con esta condición y así como evidenciar los desafíos a los que se enfrentan todos los días.
En el mundo existen entre 800 y 1,200 millones de personas zurdas, que representan entre el 10 y 15% de la población global. Tan solo en México, la cantidad aproximada es de entre 13 y 14 millones, un 10-15% en toda la República, según datos de la Secretaría de Salud.
A lo largo de la historia, las personas que dominan la mano izquierda han sufrido de discriminacion, prejuicios e incluso acoso.
Aunque ahora está más normalizado y su causa sigue siendo objeto de estudio, hay quienes aún tienen que lidiar con ciertos tabús e incomodidades.
Romel Caamal Ek, quien se desarrolló como zurdo, menciona que las prácticas de corrección para zurdos ya no persisten hoy día, pero es un hecho que aún no hay tantos productos diseñados para zurdos o si los hay, estos tienden a tener precios elevados y son escasos.
Además, durante su paso por el aprendizaje escolar, recuerda que la mayoría de los muebles son diseñados para diestros y estos resultaban incómodas y poco ajustables a sus necesidades.
Recuerda también que son pocos los docentes preparados para atender a los estudiantes zurdos.
“Los maestros no saben cómo lidiar o tratar con alumnos zurdos, porque casi siempre lo toman como un alumno más. Entonces, no le dan ninguna importancia al tema”.
Por su parte, Lenin Briceño, quien también es zurdo, coincide en que no le tocó recibir corrección por ser zurdo, pero notaba una atención diferente y siempre le corregían detalles como su postura.
Para el originario de Venezuela, los artículos para zurdos no eran tan comunes. Ante esto, se volvió necesario adaptarse a las herramientas para diestros, aunque esto resultara incómodo para los zurdos.
¿Una sociedad hecha para diestros?
Uno de los artículos de los que Briceño hace énfasis para adaptar a los zurdos, son los instrumentos musicales.
“Normalmente vienen configurados para diestros y si suponen un universo muy distinto de cómo se aprende el instrumento si cambia su configuración para zurdos”.
Sobre si la sociedad está diseñada para diestros, el entrevistado opina que sí: “La sociedad se va a diseñar para lo general, no para las excepciones”.
Coincidiendo con la opinión de otros zurdos, Briceño no cree que los docentes estén preparados para atender a alumnos zurdos u otras excepciones en el desarrollo educativo.
Para mejorar la vida de los zurdos, propone hacer encuestas sobre la preferencia manual, adaptación de mobiliario, utensilios adecuados, desarrollo vigilado y costo y accesibilidad en los materiales para zurdos.
Como mensaje final, Lenin Briceño alienta a los niños a sentirse orgullosos de ser zurdos: “Es algo bueno, siempre vas a destacar de una u otra manera. Hay cosas muy bonitas que he podido hacer como una persona zurda”.
“La verdad es que es una cuestión que te da mucho más de lo que te quita”.
