SEVILLA (EFE).— La imagen de la Esperanza Macarena de Sevilla será retirada del culto para someterla a su restauración más intensa, tras una polémica intervención que cambió la expresión de la figura y provocó el rechazo de los fieles.
La nueva restauración fue aprobada por la Hermandad de la Macarena en un multitudinario cabildo celebrado el pasado 29 de julio en el que participaron 1,817 hermanos.
La anunciada restauración, que durará al menos tres meses, se hará bajo la dirección del conservador Pedro Manzano con el objetivo de tratar de recuperar la expresión original de la imagen.
Tratamiento
Tras el cierre de las puertas de la basílica, a partir de hoy la escultura pasará a manos de técnicos de la empresa Samitech, experta en la investigación y desarrollo de soluciones tecnológicas para el control de plagas.
Los especialistas realizarán un tratamiento intensivo, de al menos tres semanas, para eliminar los xilófagos —gusanos— que han atacado a la imagen.
Todo, además, se realizará en coordinación con el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), en el que se hizo un análisis del estado de la figura que ha servido de base para el nuevo trabajo previsto, siempre con la condición de que la Virgen de la Macarena no sea retirada de su basílica.
La restauración incluye varias actuaciones, desde las pestañas —uno de los motivos de polémica porque se cambiaron en la anterior intervención— hasta una prueba de carbono 14 para determinar la antigüedad exacta de la imagen, aunque en el IAPH quedó concretado que se hizo en el siglo XVII.
La hermandad espera que los trabajos estén terminados para el 18 de diciembre, fecha de la Virgen de la Esperanza Macarena.
