Gerardo Rosado (bombo leguero), Héctor Reyes (guitarra), Jael Laguna (charango), Héctor Rosado (zampaño), Andrés García (quena) y Jonathan Díaz (quena), alumnos de la UNAY integrantes del grupo Ecos de Raíz
Gerardo Rosado (bombo leguero), Héctor Reyes (guitarra), Jael Laguna (charango), Héctor Rosado (zampaño), Andrés García (quena) y Jonathan Díaz (quena), alumnos de la UNAY integrantes del grupo Ecos de Raíz

Un concierto pensado para disfrutar los sonidos latinoamericanos, mientras se da a conocer en Yucatán música no local, es lo que el ensamble Ecos de Raíz presentará al público hoy, en la Caja Negra de la Universidad de las Artes de Yucatán (UNAY).

El ensamble es uno de los grupos artísticos de la casa de estudios y se formalizó en enero de este mismo año. Sus integrantes son Andrés García, Jonathan Díaz, Gerardo Rosado, Héctor Rosado, Jael Laguna y Héctor Reyes.

La idea surgió de un viaje que realizaron Andrés García y Jonathan Díaz a Santiago de Chile con el coro Petit y durante el cual sostuvieron un encuentro con un grupo de música latinoamericana del país.

Andrés García explicó que el nombre Ecos de Raíz se eligió por la idea de que la música latinoamericana se transmite como un eco, de generación en generación, y es aprendida de manera oral y por imitación, no de forma académica. La intención del grupo es ser parte de esa cadena y difundirla.

Todos sus integrantes provienen del Área de Música de la Universidad de las Artes de Yucatán, donde la enseñanza principal es académica. Interpretar la música latinoamericana significó entonces un reto para ellos, porque nunca la habían estudiado en el programa escolar.

Los instrumentos que caracterizan los ritmos latinos se denominan andinos y son el charango, la quena, la zampoña, el bombo leguero y la guitarra. El ensamble toma su inspiración de referentes del género como Violeta Parra, Mercedes Sosa, Víctor Jara, Inti Illimani, Illapu, Los Kjarkas y Quilapayún.

Su propuesta no es hacer cóvers, sino arreglos sobre piezas ya compuestas, variando ritmos, mezclándolas y ajustándose a los instrumentos e integrantes.

Unidad rítmica

Para ellos, la música latinoamericana es un terreno de unidad rítmica. Mencionan como ejemplo la birritmia dos contra tres, que permite combinar distintos estilos de varios países.

En el repertorio de hoy se encuentra un arreglo titulado “Palmeras/coco”, que combina un género boliviano con el son jarocho para reflejar tanto la música sudamericana como la mexicana.

El programa de esta noche consta de 12 piezas conocidas para el público que gusta del género: “La partida” (huayno), “Palmeras/coco” (tormento/son jarocho), “La exiliada del Sur” (chuntunqui), “El humahuaqueño” (carnaval argentino), “Alturas” (taquirari), “Cóndor pasa” (yaraví/huayno), “Pájaro chogüí” (polca paraguaya), “Soy pan, soy paz, soy más” (cueca), “Llorando se fue” (saya boliviana), “Leño verde” (trote/tormento), “Moliendo café” (orquídea) y “Cascabel” (son jarocho).

En la selección de piezas se buscó un equilibrio entre lo festivo y lo reflexivo. La mayoría son alegres, bailables, de comunidad y fiesta, mientras que otras son más tranquilas y profundas.

Para futuras presentaciones, la agrupación planea crecer su repertorio e incluir piezas argentinas, colombianas, venezolanas, uruguayas y caribeñas. Aunque por el momento no hay un concierto en puerta después del de hoy, no descartan anunciar próximos eventos.

Los miembros del ensamble invitan al público a asistir a esta experiencia musical para que disfrute, cante, baile y se sienta en confianza.

“El concepto de la música latinoamericana es de comunidad, de pertenencia, de fraternidad, de hermandad, de fiesta, de alegría”.

El concierto en la UNAY es de acceso libre y dará inicio a las 7 de la noche.— Karla Cecilia Acosta Castillo

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