MADRID (EFE).— Un estudio de más de cuatro décadas reveló que los flamencos rosa no envejecen al mismo ritmo y que su condición migratoria influye directamente en su esperanza de vida.
Investigadores del Instituto Tour du Valat, en Francia, concluyeron en el estudio que los flamencos residentes envejecen más rápido que los migratorios, aunque al inicio de su vida se reproducen y sobreviven mejor.
“El inicio del envejecimiento se produce antes en los residentes, con una media de 20.4 años, frente a los migrantes que comienzan a envejecer a los 21.9 años”, informó el Tour du Valat.
Migración influye en la longevidad de los flamencos
En la región de Camarga, al sur de Francia, se observó que las aves residentes tienen ventajas al asentarse en lagunas mediterráneas, pero con un “declive un 40% más acelerado” al envejecer.
Por su parte, los flamencos migratorios enfrentan mayor riesgo de mortalidad y menos éxito reproductivo en sus primeros años, debido a los viajes estacionales.
Sin embargo, “parecen compensarlo con un envejecimiento más lento en edades avanzadas”, señaló el estudio publicado en la revista PNAS.
Algunos de estos ejemplares pueden llegar a superar los 50 años de vida.
“Probablemente esto esté relacionado con un compromiso entre el rendimiento en la juventud y la salud en la vejez”, explicó Sébastien Roques, investigador del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS) de Francia.
Según el experto, mientras los residentes “viven intensamente al principio, luego pagan por ese ritmo”.
El también coautor del estudio, Hugo Cayuela, de la Universidad de Oxford, destacó que “comprender las causas de los cambios en la velocidad del envejecimiento es un problema que ha obsesionado a investigadores y filósofos desde la antigüedad”.
Para los científicos, los hallazgos confirman que la migración estacional es un factor clave en la longevidad de las especies animales.
