Un estudio muestra cómo los orangutanes convierten azúcar en grasa para sobrevivir cuando falta fruta
Un estudio muestra cómo los orangutanes convierten azúcar en grasa para sobrevivir cuando falta fruta

MADRID (EFE) —Los orangutanes salvajes de Indonesia han revelado un secreto de supervivencia: comer en exceso frutas calóricas cuando hay abundancia para enfrentar los tiempos de hambre. El hallazgo fue publicado en la revista “Science Advances”. “Los orangutanes se atiborran de frutas ricas en calorías para acumular reservas de grasa”, documenta el estudio, que muestra cómo los primates aplican una estrategia metabólica ancestral.

La investigación, liderada por Erin Vogel, antropólogo de la Universidad de Rutgers, demuestra que “su comportamiento alimentario se adapta de manera flexible a la disponibilidad de recursos, alternando el consumo de nutrientes externos con el uso de reservas internas”.

Durante 15 años, los científicos observaron orangutanes en la reserva natural de Mawas, en Indonesia. “En épocas de escasez, los análisis de orina mostraban que los animales convertían glicerol en grasa para luego transformarla en glucosa”, explican los autores.

El equipo también detectó un comportamiento distinto en periodos de abundancia. “Cuando había frutas disponibles, los orangutanes consumían en exceso para almacenar energía, incluso cuando ya habían cubierto sus necesidades nutricionales”, señala el artículo.

Lo interesante es que “a diferencia de otros nutrientes, el consumo de proteínas se mantuvo constante tanto en épocas de abundancia como de escasez”, apuntan los investigadores, lo que evidencia la importancia de este macronutriente en su dieta. Este mecanismo es un ejemplo claro de cambio de “combustible”. “Cuando falta alimento exógeno, el cuerpo activa la quema de grasas endógenas, un proceso similar a la cetosis humana”, precisan los expertos.

Los resultados ofrecen paralelismos inquietantes con la vida moderna.

“Este hallazgo proporciona una analogía con la actual pandemia de obesidad”, advierten los investigadores, vinculando el exceso calórico de los orangutanes con el sobreconsumo humano de ultraprocesados.

“Hoy las personas están expuestas de manera constante a alimentos baratos, densos en calorías y con bajo aporte proteico”, advierte Vogel, quien considera que las estrategias de los orangutanes ofrecen pistas valiosas para comprender la evolución del metabolismo humano y los desafíos de salud actuales.

Los expertos coinciden en que estas observaciones “son clave para entender cómo las especies han desarrollado mecanismos de adaptación frente a un entorno cambiante”. El estudio, además, abre nuevas líneas de investigación comparativa. “Analizar cómo los primates gestionan los periodos de abundancia y escasez puede ayudarnos a diseñar mejores estrategias contra la obesidad y las enfermedades metabólicas”, concluye Vogel, convencido de que las lecciones de la selva tienen mucho que aportar a la medicina moderna.

De un vistazo

Fruta abundante

En temporada de bonanza, los orangutanes consumen grandes cantidades de fruta rica en calorías, incluso en exceso, para almacenar grasa como reserva energética y sobrevivir a futuros periodos de escasez.

Analogía humana

El estudio vincula este comportamiento con la obesidad actual en humanos, resultado de la sobreexposición a ultraprocesados baratos, calóricos y pobres en proteínas.

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