Ideales basados en un humanismo real, que forman hombres y mujeres de bien para forjar sociedades justas y sólidas, son el eje de Loyola Comunidad Educativa de Mérida. En este contexto se inauguró la mañana de este martes su nuevo plantel de bachillerato, un proyecto que refleja el espíritu cristiano e ignaciano vigente hasta nuestros días.
Con el inicio del ciclo escolar 2025-2026, abrió sus puertas la Preparatoria Ibero, ubicada en San Ramón Norte, donde 107 alumnos de los tres grados de bachillerato estrenan un espacio más funcional y adecuado a sus necesidades, según explicó la directora, Ana María Laviada Hernández.
El acto protocolario de inauguración estuvo encabezado por Ermilo Barrera Novelo, secretario de Economía y Trabajo en representación del gobernador Joaquín Díaz Mena; la secretaria de Educación Superior, Geovanna Campos Vázquez; la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada; el padre jesuita Juan Dingler Celada; la directora Laviada Hernández; y Mario Patrón Sánchez, ex rector de la Ibero Puebla y actual líder del proyecto Ibero Mérida.
La jornada fue un ambiente de fiesta y algarabía con dinámicas, convivio, colocación de una cápsula del tiempo y bendición de las instalaciones, que incluyen siete salones equipados, biblioteca, sala de maestros, área psicoterapéutica, canchas multiusos, jardines, kiosco y espacios comunes.
La directora recordó que los jesuitas llegaron a México hace 400 años y fundaron el Colegio San Francisco Javier, antecedente de la actual UADY. Tras su expulsión en 1767, retornaron en el siglo XX con un espíritu ignaciano fortalecido, que hoy sigue inspirando a la institución.
Desde 2006, Loyola Comunidad Educativa ha crecido con primaria y secundaria, y en 2019 abrió su bachillerato para dar continuidad a su modelo educativo. Los alumnos expresaban que en otros sistemas no podían aprovechar plenamente su potencial, de ahí la importancia de consolidar este proyecto.
El modelo ignaciano combina formación académica con experiencias comunitarias, laborales y rurales. Los estudiantes desarrollan su personalidad al enfrentarse con la realidad del campo, el mercado laboral y sus deberes como ciudadanos, en un proceso integral que fortalece la formación humana.
Mario Patrón dijo que el siguiente paso será evaluar y diagnosticar la evolución del bachillerato, con miras a consolidar un proyecto de educación superior en Yucatán con espíritu ignaciano. Los avances dependerán de cómo los jóvenes crecen en este modelo y se integran al entorno social.
Por su parte, la alcaldesa, Patrón Laviada subrayó que “la educación es el camino hacia un futuro próspero” y ofreció el respaldo de su administración para que la Universidad Iberoamericana llegue también a Mérida.— Emanuel Rincón Becerra










