Delia Cruz Bonilla, sobreviviente; el presbítero Alejandro Álvarez Gallegos, párroco de Sagrado Corazón de Jesús, y Addy Góngora, editora, en la presentación del libro “Suicidio. El dolor inesperado”, anteanoche
Delia Cruz Bonilla, sobreviviente; el presbítero Alejandro Álvarez Gallegos, párroco de Sagrado Corazón de Jesús, y Addy Góngora, editora, en la presentación del libro “Suicidio. El dolor inesperado”, anteanoche

“Quisiera que este libro sea un eco de la parábola de los talentos. Que nos lleve a reflexionar no tanto en ‘¿Cuántos pecados cometiste?’, sino en ‘¿Qué hiciste con la vida que te di? ¿Cómo usaste tus dones para mejorar la vida de otros?’”, expresó el presbítero Alejandro Álvarez Gallegos durante la presentación de su libro “Suicidio. El dolor inesperado”, que se realizó anteanoche en el Aula Magna del Seminario Conciliar de Yucatán, en el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio.

El sacerdote señaló que aspira a que esta obra llegue a quienes se sienten desinteresados por la vida, a quienes viven en prisiones físicas o mentales, como los internos de la Pastoral Penitenciaria, con el fin de que descubran, como Viktor Frankl, que su existencia tiene sentido y que nadie puede arrebatarles su libertad interior.

En su mensaje, Álvarez Gallegos subrayó que la sociedad tiene un llamado urgente a la acción: aprender a escuchar sin juzgar, ofrecer apoyo emocional genuino y evitar frases estereotipadas que poco ayudan. Invitó a quienes atraviesan un momento difícil a buscar acompañamiento profesional con terapeutas, psicólogos y psiquiatras empáticos, y a quienes detecten un riesgo en alguien cercano, a no dejarlo solo y, de ser necesario, procurar atención médica inmediata.

El sacerdote recalcó también que la experiencia de fe y el servicio al prójimo son herramientas poderosas para la prevención. “Con este libro no busco ofrecer respuestas definitivas ni imponer un camino único. Quiero invitar a dejar de lado la urgencia de sanar rápidamente y, en cambio, permitirnos sentir cada emoción, cada recuerdo y cada despedida, en nuestro propio tiempo y ritmo”, comentó.

Indicó que su propósito se cumplirá si, al leer estas páginas, los lectores encuentran algo que los haga sentirse comprendidos o les recuerde que no están solos. Enfatizó que, incluso en el dolor compartido y en la aparente soledad del duelo, existe un lazo que conecta con otros y con la esperanza de la sanación.

La obra, de 270 páginas, se encuentra ya disponible y se estructura en seis capítulos que abordan el suicidio desde distintas perspectivas. “Es una travesía profunda en la que exploro el suicidio como fenómeno psicosocial en el sureste de México y lo trato como un asunto urgente de salud pública. Acompaño al lector en el difícil arte de aprender a soltar, ofrezco recomendaciones para la prevención y el acompañamiento, y comparto herramientas para vivir en bienestar”, explicó el autor, quien también aborda cómo otras religiones se aproximan al tema.

Asimismo, invitó a los presentes a realizar, con honestidad y corazón abierto, los ejercicios de autoconocimiento y reflexión que propone al final de cada capítulo, así como a orar de distintas maneras: en silencio, en voz alta, en soledad o en familia. “Si mis palabras los sostienen en momentos difíciles, si logran ofrecer un respiro, un instante de paz o una chispa de comprensión en medio del duelo, entonces mi trabajo habrá rendido fruto”, enfatizó.

Álvarez Gallegos, licenciado en Bioética y maestro en Salud Mental, manifestó su deseo de que la lectura del libro sea un camino hacia la sanación y la esperanza.

En el inicio de la presentación, el párroco del Sagrado Corazón de Jesús agradeció la presencia del público, que asistió en gran número pese a la lluvia, en una fecha significativa: la conmemoración del Día Mundial de la Prevención del Suicidio.

“Los he convocado porque quiero compartir con ustedes el resultado del esfuerzo y la dedicación de mis últimos años de experiencia pastoral e investigación académica”, declaró.

El sacerdote explicó que decidió escribir esta obra ante la necesidad de explorar y compartir una de las experiencias más dolorosas que afronta el ser humano: el duelo por la pérdida de un ser querido, especialmente en circunstancias de suicidio, como las que relata en su testimonio Delia Carolina Cruz Bonilla.

Cifras de la Organización Mundial de la Salud revelan que en 2021 alrededor de 703 mil personas se quitan la vida en el mundo y muchas más lo intentan. El suicidio se ha convertido en un problema de salud pública urgente, siendo la segunda causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años, por encima de las muertes ocasionadas por guerras y homicidios. En México, la situación es alarmante y Yucatán presenta las tasas más altas a nivel nacional.

“¿Cómo quedarme en silencio e inmóvil al respecto? Sentí la responsabilidad de hacer algo, y por eso a lo largo de los capítulos encontrarán algo más que la definición de la palabra ‘suicidio’. La obra analiza factores de riesgo como el desempleo, la jubilación sin planeación, el dolor del divorcio, la violencia familiar, el aislamiento social y el bullying. También aborda el impacto del alcoholismo, las adicciones —especialmente el cristal en Yucatán—, la depresión, la ansiedad y los ataques de pánico, así como la postura de la Iglesia Católica”, afirmó.

Relató que su interés en el tema surgió de la realidad de Yucatán y de sus estudios de Bioética en Roma. “Me preocupaba la percepción de que la Iglesia siempre llega tarde, que se presenta en los funerales en lugar de anticiparse con prevención y acompañamiento. Este libro busca cambiar esa realidad”, puntualizó.

Escuchar sin juzgar

Agregó que se requiere mayor conciencia y movilización tanto en la sociedad como en la Iglesia.

“Podemos y debemos actuar escuchando sin juzgar, validando los sentimientos y promoviendo la ayuda profesional. Por ello, impulsamos iniciativas como ‘Vamos Juntos’, nuestro Centro de Acompañamiento y Escucha, donde voluntarios capacitados ofrecen escucha, apoyo y diálogo, manifestando el amor de Dios a quienes viven momentos de sufrimiento, duelo o crisis familiares. También está el grupo ‘Ancla de la Esperanza’, dirigido a sobrevivientes del suicidio y enfocado en la posvención, acompañando a familiares y amigos a transitar su duelo y prevenir nuevos casos”.

El sacerdote añadió que desea que sus páginas lleguen a madres y padres que han visto a sus hijos luchar contra la depresión y la falta de sentido. Manifestó su preocupación por el descenso en la edad de quienes intentan suicidarse y expresó su anhelo de que un joven de entre 14 y 17 años encuentre en este libro una orientación clara y una visión que disipe tabúes.

El padre Álvarez Gallegos es coordinador diocesano para la Pastoral de la Salud, Vida y Adultos Mayores.

El programa incluyó la presentación del testimonio de Delia Carolina Cruz Bonilla, cuyo relato se encuentra plasmado en la obra.

Addy Góngora, editora del libro, también participó en el acto. Estuvieron presentes los presbíteros Candelario Jiménez Jiménez, vicario general de la Arquidiócesis, y Ricardo Atoche Enseñat, rector del Seminario, junto con decenas de asistentes.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

De un vistazo

Venta

El libro “Suicidio. El dolor inesperado” tiene 270 páginas y está a la venta en la oficina parroquial y en la librería del Sagrado Corazón de Jesús y en las librerías de la Arquidiócesis, a un precio de 200 pesos.

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