Cada vestuario, una historia. Cada canción, una emoción. Así describe Yuri el proceso detrás de su nueva gira, “Icónica”, en el que se enfrenta no solo al escenario, sino también a su pasado.
Un proyecto que, como ella misma lo cuenta, se convirtió en una experiencia profundamente sanadora y transformadora.
Todo está certificado, dice con orgullo al Diario en reciente entrevista. Cada vestuario tiene una historia real: “desde mi aparición en programas como “Siempre en Domingo” con Raúl Velasco, “Lola la Grande”, entregas de premios como la OTI, hasta momentos que marcaron mi carrera”.
“Todo está documentado y lo tengo grabado para mostrárselo a mi público”.
La artista reconoce que no imaginaba el impacto emocional que tendría este show en su vida.
“Si me hubieran dicho lo que iba a sentir, tal vez no me aventaba. Pero como soy una mujer de retos y me gusta lo difícil, lo acepté. Mi hija me decía: ‘Mamá, aborta la misión’. Me veía llorar por todo, por cada recuerdo, por cada canción. Pero yo le respondía: ‘La voy a hacer’.
A lo largo del espectáculo, Yuri encarna a distintas versiones de sí misma: las Yuris de distintas etapas. Algunas de ellas, profundamente marcadas por el dolor.
Cada una tiene una historia, y cantar desde ese lugar “me ha costado”.
En un ensayo, por ejemplo, revivió el momento de su divorcio con Fernando Iriarte (su primer esposo) y tuvo que parar.
Sintió un dolor tan fuerte en el pecho que no podía seguir.
Ante esa carga emocional, recurrió a su terapeuta para aprender a manejar las emociones en escena.
“Me han enseñado a bloquear ciertas sensaciones para poder cantar. Porque no puedo estar llorando todo el show. Hay que saber cómo canalizar todo eso”.
Un gran apoyo
Yuri asegura que no ha estado sola. “Primero, Dios. Él me ha dado la fortaleza. Después, mi esposo Rodrigo y mi hija Camila. Me dijeron: ‘Si vas a llorar, lloramos contigo. Si vas a reír, reímos contigo. Nos subimos al barco y vamos contigo a donde sea. Y ese apoyo ha sido fundamental”.
Entre las emociones más intensas está el recuerdo de su madre, doña Dulce Canseco, a quien dedica parte del show.
“Doña Tute” —como también le llamaban— solía sentarse en la tercera fila. Estuvo en los momentos de pobreza, de alegría, cuando Yuri ganó la OTI.
“Ahora, verla en mi mente, sentada aplaudiéndome, es tan fuerte que tengo que bloquearme un poco. Creo que si estuviera viva, no hubiera aguantado ver el show completo. Se hubiera salido a la tercera canción”.
Experiencias
Pero no solo ha sido sanador para ella. Los fans le han dicho que el show los toca profundamente.
“Uno me dijo: ‘Cuando te veo pelirroja, recuerdo que tenía 10 años y tuve un problema con mi mamá’”. Otro le contó que al escuchar “¿Qué te pasa?” recordó cuando lo corrieron de su casa.
“Les hace revivir cosas. Lo que me pasa a mí, les pasa a ellos. Y por eso, todos a terapia”, dice entre risas.
Yuri no solo canta. Está al frente de cada detalle de la producción.
“Siempre he sido así, lo heredé de mi mamá. Ella me decía cómo vestirme, qué cantar. Y yo ahora lo aplico con mi equipo”.
“Estoy pendiente del vestuario, del audio, de las luces. Si algo falla, lo noto. Me meto en todo: qué tipo de telas usan otras artistas, cómo montan sus shows”.
Sus grandes inspiraciones vienen del extranjero: Beyoncé, Jennifer López, Madonna.
No es copiar, es aprender, asegura. Tampoco se considera malinchista, pero admite que las artistas extranjeras tienen una técnica impresionante y la inspiran.
“Me encanta saber cómo hacen sus producciones”. Y es que la creatividad, dice, le brota sin parar. Le encanta imaginar cosas nuevas y sorprender al público. “Soy artista, pero también productora”.
En el show que presentará el próximo sábado a las 9 de la noche en el Foro GNP estará presente lo virtual: Yuri con la orquesta de 1984, la que se presentó en el Auditorio Nacional, y va a estar proyectada en una pantalla.
“La gente va a decir: ‘¡Es la OTI!’, y va a empezar con el ritmo inolvidable: ‘pa pa pa pa pa pa pa pam pam pam pa pa pa pa…’, a la gente se le va a erizar la piel”.
En esta gira no podía faltar el traje en color blanco que portó esa noche del OTI.
“Imagínate cuando me vean bajar de ese escenario, por esas escaleras en forma de ‘Y’, con el traje original y la orquesta virtual, y yo cantando ‘Siempre vendrán…’”. El traje fue restaurado, porque tiene más de 30 años.
La gira “Icónica” es algo impresionante, asegura, porque lleva a un déjà vu en cada canción, en cada vestuario. “Y eso me encanta: conectar. Que la gente conecte con su pasado”.
La serie “Mentiras” ha sido el “plus” en esta gira de Yuri.
La canción “De que te vale fingir” que la cantante lanzó en 1995 y está incluida en el disco “Espejos del alma” se colocó a 30 años de su lanzamiento en el primer lugar de reproducciones en diversas plataformas y captó para Yuri público de nuevas generaciones.
Pero esta canción, y en especial el disco, tiene un significado muy especial para la artista.
“Fue un discazo. Aquí ya estaba en ese proceso de cambio: de la Yuri loca a la Yuri espiritual. Este disco marcó el final de una etapa en la que sacaba álbumes cada año. Después de este, me retiré cinco años. Y al mirar el arte fotográfico del disco, dice: “No perdí la sensualidad, porque yo creo que hasta tapadas, las mujeres somos sensuales. Pero sí entré en otra etapa de mi carrera”.
“Icónica” representa para la cantante un homenaje a su trayectoria de poco más de cinco décadas, una manera de devolverle a su público tantos años de fidelidad.
Yuri no solo sube al escenario a cantar. Sube con su historia, sus cicatrices y sus recuerdos.
Con cada cambio de vestuario, revive un capítulo de su vida. Y con cada nota, se libera un poco más. Este show no es solo un concierto, es una terapia colectiva, dice.
Y el público, que ríe y llora con ella, lo confirma.— Santiago Ariel Cortés Pérez
De un vistazo
En Mérida
Yuri presentará “Icónica” en Mérida, el próximo sábado, a las 9 de la noche, en el Foro GNP. Los boletos se pueden adquirir en la página de Eticket y taquillas.
Lanzamiento
La cantante lanzará el 2 de octubre su nuevo sencillo inédito: “Tuya para siempre”, de la autoría de José Luis Roma, del dueto Río Roma. El vídeo ya fue grabado con la participación de Gabriel Soto y Rodrigo, esposo de la cantante. Con este tema, la artista continúa la celebración por sus 50 años de trayectoria.
