Vivir en México es un regalo de Dios; quizá algunas veces nos hemos quejado del país donde vivimos, sin embargo, vivir en México es de las cosas que debemos estar agradecidos, porque cuando aprendemos a ser agradecidos con ello aprendemos a disfrutar de todo.
Agradecer que somos mexicanos es gozar de todo lo que tiene este maravilloso país, su gastronomía, su cultura, su gente. Hay tanto que nuestro país ofrece.
Pero, más allá de reflexionar sobre lo maravilloso que es nuestro país, quisiera invitarlos a algo y esto es: orar por México. Si bien es un país del cual debemos sentirnos orgullosos, también es un país que pasa por momentos difíciles para su gente, aquellos que han vivido momentos trágicos necesitan no solo de nuestra ayuda, sino de nuestras oraciones. Orar por México es amar a México.
Necesitamos un México donde reine la paz, la armonía, el amor, el respeto; necesitamos un México con una fe inquebrantable para que Dios obre en este país y seamos un país con la verdadera riqueza, la paz, el amor, la unidad, y siempre triunfe lo bueno, lo correcto, lo sano.
Para que esto suceda necesitamos empezar por nosotros mismos, así que no se olviden solo de gritar un ¡Viva México! Hagamos lo más importante: ¡Levantar una oración a Dios por México! Para que las bendiciones se derramen sobre nosotros y nuestro país, que nuestro corazón clame en oración: “Amado Dios, suplicamos bendigas y protejas a México”.
Salmo 67: 1:
“Dios, ten piedad de nosotros, bendícenos y haz resplandecer tu rostro sobre nosotros como nación”.
Fundadora de Sublime Amor.
