Entre los cuatro músicos que aspiran a convertirse en director titular de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) se encuentra Alfonso Scarano, italiano que hasta el año pasado estuvo al frente de la Orquesta Sinfónica de Tailandia.
Scarano, quien también dirigió a la Orquesta Filarmónica de la República Checa, tendrá a su cargo cuatro conciertos con la OSY (dos este fin de semana y otros dos en la siguiente jornada), como parte del proceso de selección del nuevo titular de la agrupación musical.
Con presentaciones en diversas ciudades del mundo, esta será la primera ocasión que el director se presente no solo en Mérida, sino en todo México. Para su debut en el país contará como solista invitado al violinista checo Ivan Zenaty.
“Me alegra mucho estar aquí en Mérida con nuestra maravillosa orquesta, que me dio la bienvenida con amistad y con corazón abierto”, expresó Scarano en la rueda de prensa ofrecida ayer en el Palacio de la Música para dar detalles de su presentación.
El maestro subrayó que se siente emocionado de estar en México y de tocar en Mérida con la OSY, a la que calificó como una agrupación extraordinaria. “Estoy muy feliz y profundamente honrado de recibir esta invitación de la orquesta”, afirmó.
El programa de esta semana incluye el célebre Concierto para violín y orquesta de Max Bruch y la Sinfonía número 4 de Anton Bruckner. En el encuentro con los medios también estuvo presente Ivan Zenaty, a quien Scarano considera un amuleto de buena suerte.
“Cuando la OSY me pidió nominar a un solista internacional, inmediatamente dije el nombre de Ivan Zenaty porque es un gran violinista y porque siempre lo he invitado a las orquestas donde fui director titular. Para mí es una tradición tocar con él, es como un amuleto de buena suerte”, admitió.
De 70 minutos
En la segunda parte del programa, la orquesta interpretará la Sinfonía número 4 de Anton Bruckner, una obra de casi 70 minutos de duración que, según el director, requiere una escucha activa y particular.
“Cuando propuse la cuarta sinfonía a la OSY lo hice porque quería conectar con los músicos de forma profunda e inmediata. La música de Bruckner tiene ese poder, porque está escrita de una manera que afecta directamente el sonido de una orquesta”, explicó.
Scarano agregó que la cuarta sinfonía es una composición exigente para la agrupación, pues requiere resistencia, concentración, profundidad de pensamiento, técnica y alma. “Los últimos cinco minutos de la sinfonía, en el cuarto movimiento, parecen venir de otro mundo y de otra galaxia. La música parece escrita por Dios”, expresó.
Por su parte, Ivan Zenaty manifestó su entusiasmo de tocar con la OSY y bajo la batuta del maestro Scarano, con quien ya ha compartido escenario en diversas ocasiones. “Estaba absolutamente seguro de que el maestro Scarano iría segundo a segundo conmigo, como una sola alma, un solo corazón”, declaró.
Scarano invitó al público a asistir al Palacio de la Música —sede de los conciertos de la OSY— con la mente y el corazón abiertos, sin pensar, solo sentir la música.
Aunque prefirió no hablar del proceso de selección de director artistico, señaló que se enteró de la convocatoria gracias a un amigo en Ciudad de México. “Surgió esta oportunidad y presenté la solicitud”, indicó.
Los conciertos de este fin de semana se realizarán mañana viernes a las 8 de la noche y el domingo 21 al mediodía.— Iván Canul Ek
