Durante cinco meses y 17 días, monseñor Martín Tritschler y Córdova, junto con Pedro de Regil Casares y el padre Manuel Loría Rosado, recorrió 11 países, 67 ciudades y 118 edificaciones religiosas en un exilio obligado por la “Ley Calles”.
Este trayecto se narra en el libro “Diario de viaje 1927” que, en el marco del ciclo de conferencias de Prohispen, presentó anteanoche el arquitecto, profesor y constructor Pedro Peón Roche.
El diario lo escribió su bisabuelo. Fue transcrito y documentado por Peón Roche y su hijo Pedro Peón Espejo.
En mayo de 1927, el prelado fue encarcelado en Mérida y, tras cuatro días, se le permitió salir con la condición de abandonar el país.
Acompañado de su amigo Pedro de Regil Casares y del sacerdote Manuel Loría, emprendió un viaje que partió de Mérida hacia La Habana y de ahí a Europa, con la intención de llegar a Roma para dar a conocer al Santo Padre lo que estaba ocurriendo en Yucatán.
En el Vaticano coincidieron con otros obispos de México, a los que Pío XI pidió permanecer en Europa mientras se desarrollaban diligencias diplomáticas.
Ese exilio se transformó en un recorrido de peregrinación y encuentro, en el que el Arzobispo de Yucatán y sus acompañantes visitaron santuarios y monasterios en España, Francia e Italia.
Después, con un grupo de latinoamericanos cubrieron extenso trayecto en Tierra Santa —Egipto, Jerusalén, Siria, Líbano, Grecia y Turquía—, antes de volver a Francia y visitar ciudades como Barcelona, Zaragoza, Granada, Sevilla y Madrid.
Peón Roche aclaró que el diario escrito por Pedro de Regil fue hallado por sus descendientes años después en archivos familiares. No se escribió pensando en que fuera publicado, sino como una memoria personal.
Sin embargo, consideraron que tiene un valor histórico y cultural. “La riqueza de todo este peregrinar sigue siendo un material muy útil para los viajeros”, señaló Peón Roche.
Más allá del viaje, el libro también muestra el entorno y la vida de Pedro de Regil, un laico profundamente católico, formado con influencia jesuita, benefactor del Seminario e impulsor de la educación, la beneficencia y la cultura en Yucatán.
Su diario refleja la red de relaciones de la familia De Regil con Europa e instituciones religiosas como la de los Hermanos Maristas, a la que apoyaron para establecerse en Mérida.
La primera edición del libro fue presentada en 2019 en el Centro Cultural Olimpo y, aunque fue limitada a mil ejemplares, casi todos se agotaron.
Para cerrar, el autor enfatizó la importancia de rescatar la memoria histórica y cultural de Yucatán. “Tenemos mucha información familiar, oral y también documental. Es labor de nosotros que no se pierda, darnos a la tarea, aunque no seamos escritores profesionales sino solamente aficionados, de sacar ese material, darlo a conocer, para que se siga enriqueciendo la Península”, concluyó.— Karla Cecilia Acosta Castillo
