¿Qué tan popular es defender la vida? ¿Crees que es importante defenderla abiertamente sobre la vía pública? Muchos dirían que esto suena algo extremo. ¿Te atreverías a hacerlo frente a una clínica donde realizan abiertamente abortos, a plena luz del día?
Hace 8 años llegó a Mérida la campaña internacional de 40 Días por la Vida. Y nos dimos cuenta que, a pesar de la cruel realidad del aborto, nuestras conciencias necesitaban ser “sacudidas” y puestas a prueba.
Había llegado una oportunidad para demostrar que podíamos hacer algo más que solo afirmar que “estábamos a favor de la vida”: la oportunidad de salvar vidas en la calle. No fue algo sencillo, sin embargo, la primer campaña frente a una reconocida clínica de abortos en la ciudad logró reunir a más de 300 voluntarios, cubriendo turnos de 12 horas diarias, a lo largo de 40 días ininterrumpidos.
Mucha de la gente que se inscribió en ese momento a la campaña ni siquiera sabía que en esa clínica se realizaban abortos desde hacía ya muchos años. Ése fue el primer contacto con la realidad para muchos. El aborto estaba más cerca de lo que creíamos.
Durante las campañas de 40 Días por la Vida nos unimos a través de la oración y ayuno frente a clínicas donde realizan abortos, de manera pacífica en todo el mundo. Nuestra presencia física y pacífica frente a estas clínicas envía un poderoso mensaje a la comunidad sobre la trágica realidad del aborto.
Durante estas campañas no solo salvamos vidas de seres humanos del genocidio del aborto, ofrecemos también opciones de apoyo a las mujeres embarazadas, en conjunto con asociaciones que dan este soporte tan necesario para ellas. También ofrecemos apoyo y acompañamiento a aquellas mujeres arrepentidas por haberse provocado un aborto.
Logros
A través de estas campañas también hemos logrado la conversión del personal médico involucrado en las clínicas abortistas. Hemos sido testigos del cierre de clínicas dedicadas por años al negocio del aborto, hemos contribuido a mitigar la ignorancia entre aquellas personas de buena voluntad que desconocen la verdad sobre un aborto.
Este mes de octubre sumaremos 18 campañas en Mérida y a la fecha seguimos siendo testigos del “despertar de conciencias” de la comunidad. Ha sido hermoso ver participar en nuestras campañas a familias completas, gente de todas las edades, profesiones y estratos sociales; también lo ha sido el apoyo de la gente en la vía pública que nos ve participar.
Quienes nos paramos afuera de un hospital donde realizan abortos durante estas campañas lo hacemos no porque nos creamos valientes o superiores a los demás. Lo hacemos principalmente porque tenemos fe… ¡mucha fe!.
Independientemente de la batalla espiritual que se libra dentro y fuera de esas clínicas, y que muchos no logran comprender, en la vía pública no solo damos testimonio de nuestra fe en Dios, sino que somos la última esperanza de salvación para el bebé en gestación y para su madre. A veces somos la última instancia que ofrece opciones de vida. Y, créanlo o no, esto hace la diferencia. ¡Porque se salvan vidas!
