La literatura como forma de ayudar a las bailarinas a interpretar mejor sus personajes y tramas y la importancia de la interdisciplina en el enriquecimiento artístico es lo que expuso Gabriela Segura al presentar ayer su libro “Mis Gallardo rojos”.
En el marco del Coloquio Internacional “Pensar la escena” 2025 en la UNAY, la bailarina y autora compartió con alumnas de danza clásica su experiencia como ejecutante de baile flamenco.
Gabriela Segura González es licenciada en Humanidades y maestra en Filosofía con estudios en Teología. En la niñez se inició en el mundo de la danza y desde hace 10 años se ha especializado en el baile flamenco.
En su participación en el coloquio, aseguró que la literatura puede enriquecer la interpretación escénica. “La literatura nos ayuda a crear el argumento para una interpretación, analizar los personajes, la psicología… y todo esto te lleva a una mejor interpretación como bailarina”, manifestó.
“Diferentes disciplinas nos pueden llevar a un mismo lugar”, añadió. Es el camino que ella misma ha transitado entre la danza, la escritura y la filosofía.
Explicó la relación entre el flamenco y la escuela bolera, rama de la danza española que comparte la técnica del ballet y que, con el tiempo, ha incorporado gestos y fuerza expresiva del flamenco.
En “Mis Gallardo rojos” entrelaza el mundo del cante jondo y la tragedia de Mistral, gitana que desafía las normas de su comunidad.
“Mistral es una gitana apasionada que va en contra de las reglas de su cultura”.
Aunque la historia puede parecer romántica al inicio, se adentra en un mundo oscuro y complejo, que refleja el interés de la autora en los claroscuros de la vida.
Destacó que espacios como el coloquio fomentan el diálogo entre alumnos y maestros, y permiten aprender y abrir nuevas perspectivas.
“Se me hace una oportunidad increíble, no solo para los alumnos, sino también para las personas que hemos estado en el área académica o, como en mi caso, cercanas al baile, porque nosotros mismos aprendemos de ellos”.
Para ella, compartir el arte es también una forma de crear comunidad, tender puentes y trazar vínculos más allá de las aulas.
Adelantó que se encuentra trabajando en su segunda novela, “En secrecía”, que no se relaciona con la danza. Volverá a presentar su libro el 23 de octubre en el Foro Cultural Amaro.
E invitó a la comunidad estudiantil a seguir aprendiendo, abrirse a diferentes propuestas y seguir la pasión propia, que es lo que hace a cada persona feliz y plena.— Karla Cecilia Acosta Castillo
