“Danza y flores con la Santa” combina ritualidad, miedo y crítica
“Danza y flores con la Santa” combina ritualidad, miedo y crítica

No hay nada más terrorífico que la realidad misma. Así lo plantea Braulio Corona, actor y director de “Danza y flores con la Santa”, una propuesta escénica que reflexiona sobre cómo las ritualidades y creencias pueden otorgar a ciertas personas la sensación de tener derecho a pasar por encima de otras, violentando cuerpos y voluntades.

La obra se presentará hoy y mañana en el Hostal Iktan, como parte del Festival Siniestra, con funciones a las 6, 7:30 y 9 p.m. Cada presentación tiene una duración de unos 20 minutos y forma parte de un bloque artístico que incluye los proyectos “Entrañas”, de carácter interdisciplinario, y la puesta teatral “Cannibal Coffee”.

Braulio Corona, creador y director de la obra, explica que su trabajo surge en respuesta a la convocatoria del Festival Siniestra, que aborda temas relacionados con el miedo, el terror psicológico y lo místico. Su propuesta se enfoca en el concepto de la necropolítica y en cómo los cuerpos son atravesados por sistemas de opresión que se perpetúan en la sociedad mexicana.

“El verdadero terror no está en lo sobrenatural, sino en la crudeza de la vida cotidiana”, indica el artista. “Investigo cómo los cuerpos son oprimidos por sistemas de poder que operan en lo social y lo político”.

En “Danza y flores con la Santa”, la historia se desarrolla a través de tres figuras: el opresor, el oprimido y un testigo que encarna a la Santa Muerte. En escena, se ejecutan acciones en las que el opresor ejerce su poder sistémico sobre otro cuerpo, evidenciando cómo las generaciones replican la violencia. El testigo, la figura de la Santa, observa y refleja esa dinámica mediante una proyección en circuito cerrado que permite al público ver la escena desde su perspectiva.

Corona señala que eligieron a la Santa Muerte como símbolo central por su fuerte carga de tabú y su vínculo con rituales que mezclan devoción, violencia y superstición. “Es un personaje que genera controversia. En México hay quienes le rinden culto, independientemente de su nivel socioeconómico, y le piden que los acompañe en acciones que pueden ir desde conseguir trabajo hasta cometer un delito”, señala.

La investigación detrás de la obra se enfocó en explorar cómo algunas personas, amparadas en sus creencias hacia la Santa, justifican actos de dominación o agresión hacia otros. “El opresor se siente con derecho a violentar, a pisar al otro, porque su fe le valida su poder”, explica el director.

Con esta puesta en escena, Braulio busca provocar al espectador y confrontarlo con sus propias percepciones del miedo y la violencia. “Queremos que el público se cuestione los discursos que consumimos y que alimentan el morbo. Que sienta el miedo desde lo real, desde el discurso que justifica la violencia y la normaliza”, puntualiza.

El elenco de la obra está integrado por el propio Braulio Corona, egresado de la Escuela Nacional de Arte Teatral, quien interpreta al oprimido; Esteban Uscanga, performer que da vida al opresor, y Ana Cruz, fotógrafa y artista escénica, quien representa a la Santa Muerte.

El equipo creativo se completa con Daniela Caloca, directora de arte y responsable del diseño visual y escenográfico del proyecto. “Danza y flores con la Santa” es una experiencia sensorial que combina performance, teatro y proyección, para invitar al público a reflexionar sobre la violencia estructural y el papel de la fe en la perpetuación del miedo.

La entrada general tiene un precio de 100 pesos, mientras que el pase para disfrutar los tres performances del festival es de 200 pesos. Los boletos están disponibles a través de la página web y las redes sociales del Festival Siniestra.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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