El vicio de fumar es una rama del pecado de la embriaguez, que es la raíz de todos los pecados —rey Jacobo I de Inglaterra

Hoy les comentaré el problema que tiene una persona muy querida que al sentirse con un cansancio infinito decidió ir al doctor. Él es empedernido fumador desde sus 15 años, siendo ahora un adulto con hijos ya mayores y con una familia establecida.

El doctor, después de los debidos análisis, le diagnosticó cáncer en un pulmón. Le están dando quimioterapia para tratar de erradicar el problema y ¿saben algo? No puede dejar de fumar.

El tabaquismo lo tiene tan profundamente arraigado que, aun sabiendo que no debe ni oler un cigarro, sigue inhalando el tabaco.

Amables lectores de estos renglones, si tienen más de 60 años deben de recordar a la actriz y cantante española Sarita Montiel, que en la película “El último cuplé” era una mujer bellísima que con su hermosa voz cantaba recostada en un diván: “Fumando espero al hombre que yo quiero” y también “Fumar es un placer genial, sensual”.

Y es que en esa época no había la conciencia del daño que ocasionan los cigarrillos. Se fumaba y se fumaba y se fumaba. Ahora, en la actualidad si tratas de prender un cigarro te ven como si fueses a acabar con el mundo y la gente se aleja mirándote con ojos rabiosos.

Según las estadísticas de organismos de la salud se estima que entre 14.3 y 17.3 millones de mexicanos son fumadores actuales y el número de hombres fumadores es mayor al de mujeres fumadoras. En México, 118 personas mueren diariamente a causa del tabaquismo, lo que equivale a más de 43,000 muertes al año. El 80% de la gente que empieza a fumar lo hace por imitación, curiosidad e influencia de amigos cercanos.

El cigarro está compuesto de alquitranes, monóxido de carbono y nicotina, la cual es la que causa la adicción, siendo más adictiva que la cocaína o la marihuana.

Tratar de dejar de fumar es dificilísimo, pues es un acto compulsivo. Dicen que es peor que dejar el alcohol. Hay fumadores leves, pesados y pasivos, los leves fuman menos de 10 cigarrillos al día, los pesados más de 10 y los pasivos son los que no fuman pero inhalan el humo de los fumadores.

Bajar de peso, relajarse o evitar el estreñimiento son pretextos para fumar y todos sabemos que son excusas sin fundamento. La dependencia física y psicológica es posible erradicarla con tratamiento médico y con una enorme fuerza de voluntad. Dicen los expertos que la dependencia física se puede quitar con parches o chicles de nicotina pero la dependencia psicológica sólo con apoyo especializado.

Las enfermedades más comunes por el tabaquismo son infarto al corazón, embolia cerebral, enfisema pulmonar, bronquitis crónica y cáncer pulmonar. El costo de fumar es alto, pero más alto es el costo de una recuperación a estas enfermedades.

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