PARÍS (AP).— Cuatro personas fueron acusadas preliminarmente e ingresadas en prisión tras el robo de joyas de la corona valuadas en 102 millones de dólares en el Museo del Louvre. Entre los detenidos se encuentran tres hombres sospechosos de haber ingresado al recinto y una mujer acusada de complicidad. La fiscal de París, Laure Beccuau, destacó la “aparente cercanía” de los sospechosos, quienes residen en los suburbios del norte de la capital francesa. “Dos de ellos ya habían sido condenados en 2015 por un caso similar de robo”, indicó.
Las autoridades confirmaron que las joyas no han sido recuperadas y que un cuarto integrante del comando permanece prófugo. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, señaló que la investigación también busca determinar quién podría haber ordenado el golpe. Por el momento, los nombres de los implicados se mantienen bajo reserva debido a la ley francesa de confidencialidad en las pesquisas, que busca no entorpecer las labores policiales.
Entre los detenidos se encuentra un ciudadano argelino de 34 años, arrestado el 25 de octubre en el aeropuerto Charles de Gaulle, cuando intentaba volar a Argelia sin boleto de regreso. Su ADN coincidió con el hallado en una motoneta usada en la fuga. Otro de los sospechosos, de 39 años, fue capturado el mismo día en Aubervilliers; su ADN fue encontrado en las vitrinas de la Galería Apolo, donde se exhibían las joyas. Ambos “admitieron parcialmente su participación”, precisó la fiscal Beccuau.
El tercer detenido, de 37 años, con 11 condenas previas —10 de ellas por robo—, fue arrestado diez días después del atraco. Su ADN apareció en la cesta del camión elevador que usaron para simular trabajos de mantenimiento. También fue acusada una mujer de 38 años, pareja del sospechoso, quien negó implicación. Según la fiscal, la presencia de su ADN podría deberse a una “transferencia”. Todos enfrentan cargos preliminares de robo por una banda organizada y conspiración criminal.
