MADRID (EFE).— Un equipo internacional de investigadores demostró que la inteligencia artificial (IA) es capaz de descifrar características del lenguaje humano, una habilidad que hasta ahora se consideraba exclusiva de las personas.
El avance, liderado por el profesor Javier Conde, de la Universidad Politécnica de Madrid, busca “complementar, no sustituir, la labor humana” en el estudio del lenguaje. Según expertos, esta herramienta permitirá acelerar el análisis de cómo se usan y procesan palabras.
El proyecto, en el que participaron especialistas de Bélgica, Italia, Estados Unidos y China, desarrolló una herramienta abierta basada en los llamados “grandes modelos de lenguaje” (LLM), que permite generar datos de forma rápida y precisa.
“Los modelos de lenguaje abren nuevas oportunidades para investigar cómo pensamos y procesamos las palabras, pero también exigen cautela”, señaló Conde, quien subrayó la importancia de la supervisión humana en cada etapa del proceso.
Entre las aplicaciones de este sistema se encuentran la mejora de la educación, el diagnóstico de trastornos del lenguaje y el desarrollo de tecnologías inclusivas.
Según Conde, el software puede ayudar a identificar las palabras más adecuadas según la edad o nivel de aprendizaje, así como determinar cuáles generan más emociones, algo útil “en ámbitos tan diversos como la enseñanza o el marketing”. Aunque la herramienta podría emplearse para detectar la dislexia o la depresión, aclaró que “no ha sido diseñada con ese objetivo”.
Se comprobó que la IA puede predecir rasgos del lenguaje humano sin entrenamiento específico, reduciendo la necesidad de amplios grupos de prueba.
“Ahora podemos entender cómo procesan las personas el lenguaje; cómo lo entendemos”, dijo Conde, quien destacó la relevancia de realizar estudios también en español, donde son menos numerosos. El software, de uso libre, busca democratizar la investigación y fomentar un uso ético de la inteligencia artificial en la comprensión del lenguaje.
De un vistazo
Herramienta abierta
El software de la Universidad Politécnica de Madrid es de código libre y puede descargarlo cualquier persona, con lo que se promueve la transparencia y la colaboración científica internacional en el estudio del lenguaje. Además, mejoraría la enseñanza de idiomas.
