El arte es el medio a través del cual sentimientos, emociones e ideales trascienden del plano de lo abstracto a la realidad palpable, el arte es la más pura expresión del humanismo y cuando éste se pone al servicio de la educación, se da un nuevo sentido al altruismo y la filantropía, tal es la esencia de la XX edición del Arte por la Educación que organiza Impulso Universitario A.C., cuya subasta silenciosa 2025 quedó formalmente abierta la noche de este jueves.
102 artistas participan en esta subasta con 122 obras que se exhiben en la galería del edificio Sky Capital de Mérida, en evento que busca recaudar fondos que permitan becar a 286 jóvenes, agentes de cambio en sus comunidades.
La vigésima edición de El Arte por la Educación tuvo un marco de lujo al realizarse en la galería del imponente Sky Capital, el edificio más alto de la capital Yucateca.
La conducción de la ceremonia previa a la apertura de la exposición corrió a cargo de la señorita Lucía Puerto Bulnes.
Proyecto que cambia la vida
A nombre de los beneficiarios de Impulso Universitario, la enfermera Míriam Canul Canul, integrante de la XXIV Generación del proyecto, explicó que esta obra a favor de la educación ha cambiado la vida de quienes han sido apoyados.
Gracias a las becas acceden a instituciones educativas de nivel superior donde adquieren herramientas y conocimientos para su formación académica, pero es la formación integral que reciben de Impulso Universitario lo que les convierte en agentes de cambio en sus comunidades.
Por su parte, Lucía Puerto dio lectura a una carta del iniciador de esta obra, el Pbro. Jorge Laviada Molina (+), escrita en 2009 en la cual se refería a la virtud de que el arte y la educación tendieran un puente destinado a cambiar la vida de los jóvenes en un país donde se requiere una juventud más sana, preparada e íntegra para salir adelante.
Donación de más de 1,900 obras
Por su parte, el Arqto. Javier Muñoz Menéndez, presidente del consejo directivo de Impulso Universitario, recordó que en 20 años más de 500 artistas han donado más de 1900 obras, que han hecho posible que ese proyecto pueda cumplir su misión a favor de más de 1700 becados y 1,100 egresados, e invitó a los asistentes a participar de forma entusiasta haciendo sus mejores ofertas por las obras de su predilección.
Acto seguido, se llevó al cabo el tradicional corte de listón a cargo de integrantes del consejo directivo.
Además del Arqto. Muñoz Menéndez subieron al estrado Sandra Nicolay, Susana Domínguez, Patricio Gasque Mier y Teran y Mauricio Escaroz.
Abierta la galería, el público comenzó a recorrerla disfrutando de bebidas, bocadillos y la música del grupo Aurum, las cuerdas de oro.
La subasta permanece abierta en linea este viernes 7 y sábado 8 de noviembre y se puede seguir en https://www.elarteporlaeducacion.iu.org.mx.
Asimismo, la galería en físico puede visitarse esos mismos días de 12 a 17 horas.
Mensaje de bienvenida
Palabras que pronunció esta noche el arquitecto Javier Muñoz Menéndez en el acto de apertura de la subasta “El arte por la educación”, en beneficio de Impulso Universitario:
Buenas noches a todas y a todos.
Qué privilegio reunirnos esta noche en torno a algo tan poderoso como el arte, y tan trascendente como la educación. En tiempos en los que nuestro país enfrenta profundas heridas sociales, divisiones políticas y una descomposición que duele, el simple hecho de encontrarnos aquí — para construir, para sumar, para creer— ya es un acto de esperanza.
Vivimos en un México que, a pesar de su enorme riqueza cultural y humana, sufre desigualdades que lastiman, violencias que fragmentan y una pérdida de confianza que nos reta a todos. Pero también vivimos en un México que no se rinde: un México que crea, que piensa, que se levanta todos los días convencido de que vale la pena seguir apostando por el conocimiento, por la cultura y por la solidaridad.
Y esta noche, ese México, ese Yucatán esperanzado está aquí, representado en cada obra, en cada artista y en cada uno de ustedes.
Quiero agradecer, con profundo respeto y admiración, a las y los artistas que han donado sus obras. A lo largo de las 20 ediciones que llevamos de “El arte por la educación”, se ha contado con la participación de 533 artistas y 1969 obras que se han subastado. A todos ellos gracias por recordarnos que el arte no es solo un espacio para la contemplación, sino también para la acción; que puede ser un vehículo de conciencia, de sanación y de cambio. A lo largo de la historia, el arte ha sido la voz de quienes no la tienen, el espejo de nuestras verdades y el refugio de nuestras emociones. Hoy, vuelve a serlo al ponerse al servicio de la educación.
Y también, gracias a ustedes —patrocinadores, líderes empresariales y aliados de la transformación— por creer en Impulso Universitario y creer que la educación superior es una de las herramientas más poderosas para construir una sociedad más equitativa y sostenible.
En Impulso Universitario estamos convencidos que la educación no puede limitarse a la formación académica. Tan importante como el conocimiento científico es la formación humana: aquella que nos enseña a mirar al otro con empatía, a poner la sensibilidad al servicio de la razón, la ética al servicio de la ciencia, y el corazón al servicio del conocimiento. Solo así lograremos que la educación no forme únicamente profesionales competentes, sino ciudadanos profesionales conscientes, comprometidos con el bien común, alertas ante la injusticia y la corrupción y solidarios en la búsqueda de una sociedad mas justa y menos desigual.
Cada obra que hoy subastemos simboliza esa unión: el encuentro entre la inteligencia y la sensibilidad, entre el arte y la ciencia, entre la belleza y la responsabilidad. Representa la fe en que Yucatán y México pueden ser distintos —más empáticos, más humanos— si seguimos apostando por el talento y por la educación con sentido social.
El arte nos enseña a mirar con profundidad; la educación nos enseña a actuar con conciencia. Y cuando ambas se encuentran, nace la esperanza.
Ya son 26 años que se han traducido en 1,727 becas otorgadas y en 1,111 egresados de Impulso Universitario. Esta noche, nuestra generosidad será cimiento de las carreras de muchos de los 286 jóvenes que actualmente se encuentran en proceso de formación y que anhelan y merecen la oportunidad de crecer para construir con valentía un mejor futuro para sus hijos.
Así que los invito a participar con el corazón, a dejarse inspirar por el arte y recordar que cada puja, no solo adquiere una obra, sino que impulsa una historia, una vocación… Una vida.
Gracias por estar aquí. Gracias por creer en el arte, en la educación y en Impulso Universitario.
Con profunda gratitud y esperanza, declaro inaugurada esta subasta de arte.
Que el arte nos inspire, que la educación nos guíe, y que la empatía nos una.
Verdad que conduce a la libertad
Mensaje del presbítero Jorge Antonio Laviada Molina, en la apertura de la subasta “El arte por la educación” de 2009:
El Maestro le dijo a sus discípulos: “la verdad les hará libres” (cfr. Jn 8,32)
Consciente de ello o no, todo ser humano es un buscador insaciable de la verdad.
En un lienzo, la verdad se expresa por medio del trazo y del color y se vale del contraste entre la luz y la sombra. La belleza y los sentimientos se plasman con tal vitalidad sobre lo ancho y lo largo que adquieren profundidad.
En la escultura, la piedra y el barro descubren la verdad que llevan ocultas y nos la revelan con caprichosas formas.
La verdad tridimensional de la creación es capturada por el lente fotográfico y plasmada en el papel, para exaltar la innegable belleza que Dios ha dejado en todo lo que Él hizo muy bien (cfr. Gn 1,31).
Color, pincel, tela, arcilla, roca, tela, manos, vista y sensibilidad se armonizan en el esfuerzo artístico por exponer la verdad.
Hoy es verdad que nuestro México y nuestro Yucatán experimentan situaciones de exigencia singular. Una de las más graves es que las condiciones económicas pueden matar por asfixia las esperanzas de nuestros jóvenes y una juventud sin esperanza estará condenada a una existencia catatónica o al narcotizante paternalismo que por décadas ha marcado a nuestras comunidades.
La verdad de nuestro presente es que en él no hay cabida para el egoísmo y que el único camino para el desarrollo que conduce a la paz, se encuentra en la solidaridad que se articula inteligentemente para conseguir el bien común, que sólo se conquista a partir de generosidad y sacrificios.
Quienes nos hemos congregado aquí esta noche estamos conscientes que la educación genuina conduce a la verdad y que los programas y los textos son insuficientes para conseguir la madurez del conocimiento y el desarrollo pleno de la persona.
La verdad que hace libres, la que permite al estudiante conocer el mundo en el que vive y conocerse a sí mismo para trasformar la historia y trascender, sólo se conquista con la colaboración de todos, aportando recursos y comprometiendo nuestro tiempo en proyectos que se construyan desde un amor inteligente al prójimo.
Impulso Universitario se ha constituido como un incansable promotor de la verdad, por eso afirmamos con convicción irrevocable que cada vida vale el esfuerzo de ser vivida; que en los jóvenes está vivo un proyecto grande y bello; que en cada mujer y en cada hombre la entrega y la solidaridad están a la espera de una oportunidad de salir al encuentro del otro, para ayudarle a crecer.
Ante las condiciones de crisis económica y de violencia extendida, se esparce por todas partes la mentira, que hace pensar que las cosas sólo pueden empeorar y que lo más sensato es ver por uno mismo y nadie más, asegurarse sin escrúpulos el presente, para tener posibilidad de acceder al futuro. Para quienes piensan así las sociedades justas e igualitarias son una utopía irrealizable.
Sumarse a los trabajos de quienes dan la vida por construir comunidades humanas en las que la paz, la armonía y la prosperidad habiten de manera estable y sean patrimonio de todos, es el más realista de los proyectos. Involucrarse en la conquista de los ideales más altos para desterrar la mediocridad y la corrupción, inyecta vitalidad a la propia existencia y enriquece la de los demás.
Para quienes pensamos así, la utopía es algo que no tiene lugar en la tierra, pero que con nuestro trabajo ciertamente llegará a tenerlo.
Es verdad que estamos reunidos aquí, es verdad que queremos transformar la realidad para hacer de ella algo mejor. Impulso Universitario les invita a unir nuestras fuerzas y trabajar a favor de la verdad, porque nosotros sabemos cuál es y que ella nos hará libres.
Pbro. Jorge Antonio Laviada Molina
22 de octubre de 2009










