El padre Juan Hoil Ucán compartió su alegría por servir a Dios en la misa por su aniversario sacerdotal
El padre Juan Hoil Ucán compartió su alegría por servir a Dios en la misa por su aniversario sacerdotal

Hace once años, durante la fiesta de San Carlos Borromeo, celebrada el 4 de noviembre, el presbítero Juan Hoil Ucán respondió afirmativamente al llamado de Cristo al ministerio sacerdotal.

A más de una década de aquella decisión, el sacerdote reflexiona con gratitud sobre su vocación y el camino recorrido en su vocación.

“No pensé que llegaría tan rápido a los once años de vida sacerdotal. Cuando recién me ordené veía a los padres con más de diez años como algo muy lejano. Ahora, al darme cuenta de que ya tengo once, reconozco la gracia de Dios en mi persona y en mi ministerio”, compartió el padre Hoil.

El sacerdote expresó su alegría por las experiencias vividas en estos años, la mayoría dedicados a la pastoral vocacional. “Me siento muy contento con lo que Dios me ha permitido vivir. Creo que casi todos estos años han sido en favor de la pastoral vocacional”, comentó.

El pasado jueves presidió una misa de acción de gracias en la parroquia de La Transfiguración del Señor, donde funge como párroco desde hace cinco años.

En entrevista, el padre Juan Hoil consideró un don de Dios poder trabajar de cerca con las vocaciones. “Eso ha hecho que los años pasen rápido, que no me dé cuenta, porque estoy constantemente renovando mi ministerio”, dijo.

El presbítero señaló que la oración es el pilar para mantenerse firme en la vocación. “Eso es lo más importante, no solo para la vocación sacerdotal, sino para todas las vocaciones: para los matrimonios y para los consagrados. La oración es fundamental”, enfatizó.

Añadió que también es esencial encomendarse a la oración de otras personas. “Cuando hablo de cultura vocacional, enseño que debemos orar por los demás. Me ha sostenido mucho la oración de quienes me conocen y han rezado por mí”, indicó.

Asimismo, subrayó la importancia de la Eucaristía como centro de la espiritualidad sacerdotal. “Celebrar la Eucaristía todos los días, hacerlo con devoción, nos mantiene siempre con la mirada puesta en el propósito para el cual fuimos llamados”, afirmó.

Las vocaciones

Sobre la promoción vocacional, destacó que el testimonio personal es clave para inspirar nuevas vocaciones. “La mejor promoción vocacional es mostrar la belleza de la vocación. Nos corresponde reflejar no solo el lado sacerdotal, sino también el humano, el de la cercanía con la gente. El sacerdote de hoy debe ser un hombre con humanidad, cercano, alegre y con sentido de misión”, explicó.

Para el padre Hoil, el entusiasmo y la alegría del sacerdote pueden atraer a los jóvenes. “Cuando los jóvenes ven que disfrutamos nuestro ministerio, que estamos contentos, que también podemos tener pasatiempos o practicar algún deporte, se sienten más cerca de nosotros y de la vocación”, apuntó.

El sacerdote manifestó su gratitud por las bendiciones recibidas a lo largo de estos once años. “La primera alegría es la fidelidad: el hecho de seguir vivo y poder continuar un año más como sacerdote. Le agradezco a Dios la salud y la oportunidad de ser párroco”, expresó.

Recordó que ser párroco es una aspiración común entre los seminaristas. “Tener una parroquia y ser pastor es algo muy significativo. Esta es mi primera parroquia, ubicada en el fraccionamiento Las Fuentes, y agradezco poder servir aquí”, señaló.

Durante los primeros tres años de su ministerio, el padre Hoil trabajó como auxiliar en la pastoral vocacional y fue vicario en la parroquia de Progreso. Posteriormente, se desempeñó cuatro años como formador en el Seminario, y actualmente cumple su quinto año nuevamente en la pastoral vocacional. Además, coordina el grupo de monaguillos y continúa como párroco de La Transfiguración del Señor.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

De un vistazo

Tierra natal

El presbítero Juan Hoil Ucán, quien esta semana celebró sus 11 años de ordenación sacerdotal, tiene 44 años de edad y es originario de la comisaría de Caucel e hijo de Agustín Hoil Canul (fallecido) y Adelaida Ucán Pech.

Acción de gracias

El padre se consagró junto con los sacerdotes Cristian Andrade, párroco de Tekantó; Juan Carlos Pat Itzá, de Tzucacab; y Gelmi Germán Chan Cauich, de Cansahcab. Los cuatro celebraron su aniversario sacerdotal el pasado martes 4 de noviembre en la parroquia de Tekantó, en una ceremonia llena de gratitud y esperanza por las vocaciones futuras arropados con el cariño de las personas.

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