Flayer de la conferencia de hoy
Flayer de la conferencia de hoy

La conferencia a distancia “Pesos y pesetas cuentan sus historias. Viajes transoceánicos de objetos y discursos” organizada por el Cephcis de la UNAM, abordará dos temas que se entrelazan: el origen real de la famosa leyenda de la mulata de Córdoba y el papel de las monedas como narradoras de vida cotidiana en el siglo XIX. La actividad forma parte del un seminario “Visiones, imaginarios y representaciones culturales” coordinado por las doctoras Romina España Paredes y Fernanda Valencia. En entrevista con el Diario, la doctora Luz América Viveros Anaya, ponente e investigadora participante, explicó que su trabajo busca precisar datos que por años se dieron por ciertos y que hoy en día pueden comprobarse gracias a nuevas revisiones.

Durante su investigación que transcurrió en un año, la especialista revisó los primeros textos sobre la historia de la Mulata de Córdoba y encontró detalles que modifican lo que se creía de esta leyenda, pues hay información equivocada que se ha repetido con el tiempo.

“La famosa historia de la mulata de Córdoba, se ha fechado en los estudios literarios en 1840 en el periódico ‘El Mosaico Mexicano’, pero esta información es imprecisa. Y de hecho hay una historia que contar detrás de esa leyenda que no está en ese lugar ni de la manera como se ha dicho hasta ahora”.

Vivero Anaya localizó el primer texto donde aparece la leyenda, donde se percató que el dato más significativo es que ahí todavía no se hablaba de una mulata como tal. “El dato importante es que no le nombraban mulata en esa primera versión, que es del año 1840”. Además añadió que “en esa primera versión está esta leyenda que ahora todos conocemos, o el vulgo conoce como la leyenda de la mulata de Córdoba”, pero que el personaje era descrito únicamente como una hechicera.

“Es hasta 1847 cuando ya se le nombra en la segunda versión, de este mismo texto, pero vuelto a publicar en otro anuario es cuando ya dicen una hechicera llamada o conocida como la mulata de Córdoba”.

Sobre esto, subrayó que esa fecha marca la primera vez que aparece nombrada como mulata y su relevancia se destaca porque “es de los primeros textos que visibiliza la afrodescendencia en México”.

La investigadora también detalló que esta década fue clave en la aparición de personajes afrodescendientes en la literatura. Recordó, que apenas un año antes había surgido el personaje: “Diego el mulato”. También en la caracterización original de la hechicera no había nada que permitiera pensar en una mulata.

Con el paso de las décadas, la historia fue adquiriendo nuevas capas. A lo largo del siglo XIX, la mulata de Córdoba pasó por la pluma de Vicente Riva Palacio, Juan de Dios Peza y Luis González Obregón y ya en el siglo XX llegó al escenario operístico en “La mulata de Córdoba”, con libreto de Xavier Villaurrutia y Agustín Lazo y música de Juan Pablo Moncayo. La segunda parte de la conferencia analizará cómo la historia de la mulata sirve de pretexto para introducir a otro protagonista como un peso que narra sus propias vivencias.

Según explicó la investigadora, ese peso cuenta cómo ha pasado de mano en mano, mostrando dinámicas sociales del México del siglo XIX. “La moneda empieza a contar todos los recorridos que ha tenido, cómo ha rodado de persona en persona y lo que nos da es un mosaico de la sociedad mexicana”.

Este tipo de relatos se conocen como “it fiction”, narraciones donde los objetos son los que hablan. Su existencia data de siglos pasados, pero su auge ocurrió en Inglaterra, aunque también existieron ejemplos españoles y mexicanos.

También hubo varios casos del XIX donde paraguas, casacas o peces falsos narraban su propia vida. Estos textos, dijo, permiten ver “las virtudes y los vicios de la sociedad”.

Para ella dar voz a un objeto podía significar una forma de mostrar temas que la literatura “alta” no solía abordar: “tal vez es una forma decorosa de hacerlo con el pretexto de que los objetos hablan, porque la ‘alta’ literatura en el siglo XVIII todavía intentaba leccionar”, sugirió.

Desde su perspectiva, también es un gesto romántico: “es una forma romántica de darle voz a las clases subalternas, a los que no tienen voz”.

De la conferencia, la doctora destacó tres puntos clave que espera que el público se lleve. El primero es revisar con una mirada crítica los textos que dábamos por establecidos. El segundo, entender cómo surge la figura del mulato y la mulata en la literatura mexicana del siglo XIX. Y el tercero, mirar la historia desde un gesto de desafío.

Sobre el seminario en el que participa, subrayó que es clave para pensar en identidades y representaciones. “Si nosotros revisamos las representaciones que tenemos de los afrodescendientes, pues aquí tenemos un texto fundamental en ese tipo de representaciones”. También señaló que las monedas retratan “a muchos miembros de la sociedad, en sus grandezas y en sus miserias”.

La conferencia tendrá lugar mañana 25 a las 5 de la tarde, y podrá verse en YouTube y Facebook del Cephcis.