La identidad no es un concepto fijo, sino una búsqueda permanente que se mueve, se transforma y se cuestiona. Con esta premisa surge “Maya’s Not Dead”, un proyecto que el artista Gerardo Silva ha desarrollado durante más de una década y que hoy encuentra un nuevo punto de encuentro en una exposición retrospectiva que reúne ese extenso recorrido creativo.
“Es una retrospectiva de un proyecto que llevo trabajando desde 2013 hasta la fecha y en colaboración con tres colegas”, explicó el artista. La muestra aborda la construcción de la identidad yucateca y su relación con la mayanidad a través de lo que Silva denomina “medios formativos”: la escuela, los medios de entretenimiento y, en general, todos los elementos que moldean la percepción de quiénes somos.
El creador recordó que ha transitado por distintos discursos identitarios desde su infancia hasta la adultez, reflexionando sobre lo que implica ser yucateco y lo que significa ser maya. Añadió que estas definiciones están en constante cambio y se ven influenciadas por factores políticos y contextos globales.
En esta exposición, Silva colabora con tres artistas: Nikté Sic, artista maya originaria de Guatemala; Pablo Tut, de Campeche; y Jazmín Tzuc, de Cozumel. “Vi necesario invitarlos a colaborar porque siento que, desde diferentes trincheras identitarias, alimentan lo que es el discurso en general”, señaló en una entrevista.
El origen del proyecto se remonta a la inauguración del Gran Museo del Mundo Maya. En medio del acto, Silva comenzó a plantearse preguntas sobre la identidad colectiva: “¿Qué somos? ¿Qué soy? ¿Qué quieren que seamos?”. Con el paso del tiempo, esas interrogantes lo llevaron por distintos caminos hasta que decidió volver la mirada a todo ese proceso.
Por ello, la exposición busca más que enaltecer; pretende reconocer y cuestionar las problemáticas actuales de los territorios que habitan y representan. La pieza que enlaza todo el conjunto es un poema surgido de su aproximación a la identidad desde los elementos naturales: la tierra y el agua. “Para mí lo más conveniente fue buscar mi identidad a partir de lo que es la tierra y el agua, ya que por cuestiones de contexto es muy difícil interpretar lo que son nuestras culturas originarias. La forma más idónea y honesta de acceder a ellas es a través del monte, el agua y la tierra”, expresó.
La muestra reunirá entre 22 y 24 piezas, entre ellas esculturas, mobiliario, fotografía, fotoperformance, pintura, instalación y dos performance. Silva recordó que su formación multidisciplinar proviene de la Escuela de Artes de Yucatán —hoy Unay—, de la cual egresó en 2015 del taller de escultura. Ahí aprendió que más allá de centrarse en una técnica específica, lo importante es utilizar las herramientas necesarias para comunicar una idea.
Uno de los performance presentados establece un diálogo directo con estos cuestionamientos identitarios. Más que ofrecer respuestas, Silva espera provocar nuevas preguntas entre quienes asistan a la inauguración. “El proyecto parte de cuestionamientos propios de mi identidad. Estas cuestiones van abriendo más cuestionamientos y más preguntas”, indicó.
El artista desea que el público reflexione sobre lo que ocurre con “nuestra cultura originaria, con los pueblos originarios, con los territorios, con nuestros recursos” al salir de la exposición.
La inauguración se llevará a cabo este sábado 6 a las 6 p.m. en La Concordia, ubicada en el Centro Comercial Cuevas, junto al mercado Lucas de Gálvez. La entrada será libre y apta para toda la familia, e incluirá un cóctel de cortesía. La muestra permanecerá abierta hasta el 20 de diciembre.
Debido a los performance programados, se solicita puntualidad, ya que comenzarán cuando haya suficiente público, aproximadamente a las 6:30 de la tarde, y concluirán a más tardar a las 9:30 de la noche.
Silva invita a seguir las redes sociales de La Concordia y las suyas, donde aparece como Gerardo Silva AV, para conocer las fechas de las tres visitas guiadas que realizará antes del cierre.— Karla Cecilia Acosta Castillo
