Una charla entre personas de diversos ámbitos, pero con intereses en común, fue el eje de la primera edición de Bla Bla Blarte, un espacio que busca unir miradas, inquietudes y experiencias en torno al cine y la creación artística.
Jonathan Hellwing y Alejandra Abimerhi, organizadores del encuentro, señalaron que el objetivo del proyecto es incentivar que se vuelva la mirada hacia Yucatán, entidad que, afirman, ofrece escenarios particulares, talento emergente y un notable potencial para posicionarse como un punto relevante en la producción cinematográfica nacional.
Destacaron que la intención es mostrar todo lo que el estado puede aportar, no solo como locación, sino como un territorio creativo en pleno desarrollo.
Además, los organizadores subrayaron que impulsar la industria cinematográfica local podría generar una derrama económica importante para Yucatán, al crear oportunidades tanto para creadores como para profesionales que trabajan detrás de cámaras.
Jonathan destacó que la esencia del encuentro es llegar sin expectativas, sentarse con desconocidos y permitir que la conversación fluya de manera natural, dando espacio al intercambio de opiniones, experiencias y pasiones personales.
La primera edición se realizó anteanoche en Masa Madre Café y comenzó con tres charlas sorpresa impartidas por Pablo Zimbrón, Juan de Dios Rath y Víctor Rejón, figuras que han dejado huella en la industria cinematográfica.
Cada uno compartió parte de su trayectoria, así como los aprendizajes y rutas inesperadas que los llevaron a dedicarse al cine.
Tras las ponencias, los asistentes se dividieron en dos mesas para continuar con la dinámica principal del evento: conversar.
Para facilitar la participación, cada mesa contaba con una tarjeta de doble cara: amarillo para solicitar la palabra y rojo para señalar que el tiempo asignado había terminado. La intención era que todos tuvieran un espacio de aproximadamente tres minutos para expresarse sin interrupciones, fomentando una charla respetuosa, ordenada y enriquecedora.
Hellwing anunció que esta actividad se realizará el primer martes de cada mes, por lo que la siguiente sesión está prevista para el 6 de enero.
Durante la velada, Pablo Zimbrón compartió que estudió Ciencias de la Comunicación y que su camino en el cine comenzó casi por casualidad, cuando su primo lo invitó a coordinar entrevistas con artistas plásticos. Esa experiencia inicial lo llevó a involucrarse de lleno en la producción, hasta llegar a participar en más de 20 películas.
Juan de Dios Rath habló sobre su trabajo con Murmurante Teatro, un proyecto que desde su origen ha buscado llevar las artes escénicas hacia nuevos formatos. Junto a su socia Aridna Medina, lograron trasladar el teatro al lenguaje cinematográfico para abordar temas sociales complejos, como el suicidio. “Es una temática muy importante aquí en Yucatán; tenemos índices muy altos”, expresó, recalcando la necesidad de visibilizar estas realidades.
En su intervención, Víctor Rejón compartió que jamás imaginó encontrarse en el lugar que ocupa hoy dentro del cine. Habló del impacto que ha tenido su corto “Las voces del despeñadero”, el cual ha sido merecedor de múltiples premios internacionales, y también mencionó su documental “San Juana”, centrado en la vida de una mujer internada en un hospital psiquiátrico que intentó acabar con su vida en cinco ocasiones. Su testimonio, dijo, es un recordatorio de la urgencia de hablar sobre salud mental.
Al concluir las charlas y las mesas de diálogo, se designó a un capitán por mesa para compartir las conclusiones del grupo. Esta dinámica permitió recopilar ideas, inquietudes y propuestas, cerrando la noche con una sensación de comunidad y con la certeza de que este tipo de encuentros pueden abrir puertas para nuevas colaboraciones y proyectos creativos.— Ilse Noh Canché




