“El Señor nos pide en estos tiempos que confiemos en Él”, recordó el obispo auxiliar monseñor Pedro Mena Díaz en la misa patronal de San Juan Diego, celebrada anteanoche en su capilla del centro de la ciudad.
El prelado indicó que los contenidos actuales en las redes sociales transmiten la idea de poner la confianza en nosotros mismos, pero esta actitud lleva al egoísmo, la rivalidad y la soberbia.
“Olvidarse de Dios es lo peor”, advirtió.
Añadió que Juan Diego confió, obedeció y creyó verdaderamente en la Virgen y así se obró el milagro de la curación de Juan Bernardino. “Hoy el Señor nos pide que confiemos en él, que revisemos cómo está nuestra confianza en Dios”.
“La Virgen de Guadalupe confió en Dios, Juan Diego confió en Dios, todos los santos que veneramos confiaron en Dios. En estos tiempos que estamos viviendo, que no nos falle la confianza en Dios”.
“Pidamos a San Juan Diego que interceda por nosotros para que no nos falte la confianza en Dios y podamos seguir adelante con nuestra vida cristiana, nuestra respuesta como verdaderos creyentes. Esta tiene que ser nuestra aportación de Iglesia a este mundo que quiere confiar en sí mismo y no quiere confiar en Dios”.
Expresó su deseo de que “nos puedan decir los demás: ¡ahí se van los que confían en Dios!; qué bonito sería que nos dijeran eso!”.
Monseñor Mena Díaz se refirió a pasajes del Acontecimiento Guadalupano y pidió poner en manos de la Virgen Morena y San Juan Diego todas las intenciones relacionadas con nuestros problemas familiares, económicos, de trabajo y salud.
“Pedimos a la Santísima Virgen y a San Juan Diego que nos hagan alcanzar las gracias que necesitamos para salir adelante”.
Como parte del cierre de la fiesta patronal se subió la imagen del patrono a su nicho, después de una procesión. El obispo Pedro Mena celebró con el padre Michael Porteville, vicario de Nuestra Señora de Guadalupe, y el diácono permanente Luis Domingo Flores.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
